
ZARAGOZA 1 - DEPORTIVO 0
Un Real Zaragoza sin puntería, que pudo golear y que sólo marcó cuando ya no quedaba más tiempo por jugarse ofreció un partido taquicárdico a sus espectadores, que celebraron el tanto de la victoria como si hubieran ganado de nuevo la Recopa. El equipo aragonés gozó de innumerables ocasiones para haber goleado a un especulativo conjunto gallego que apostó desde el inicio por el empate, pero fue incapaz de culminarlas, salvo la última, que llegó gracias a un rebote que aprovechó Fabián Ayala.
El largo agobio a que sometió el Zaragoza en la segunda mitad a su oponente fue un sufrimiento creciente conforme transcurrieron los minutos porque se fueron desperdiciando ocasiones increíbles una detrás de otra, la mayor parte por falta de acierto y unas cuantas por las paradas del meta Dudú Aouate.
El conjunto local pareció salir al terreno de juego con demasiado miedo a encajar un gol tempranero y a perder el balón. Sin embargo, el Zaragoza fue poco a poco haciéndose con las riendas del juego y abriendo bien a las alas le permitió comenzar a llegar con cierta claridad a la meta de Aouate. Mientras el conjunto de Lotina intentaba salir a la contra pero el Real Zaragoza se mostraba seguro atrás.
Tras el descanso, los locales salieron con una velocidad más y el Deportivo comenzó a sufrir. El Zaragoza gozó de clarísimas opciones de marcar pero todas se marcharon fuera por muy poco. Y con un Zaragoza volcado en busca de la victoria, el Deportivo pudo haberse llevado la victoria al filo del final en un par de ocasiones aunque, copiando a su rival, tampoco estuvo acertado.
Cuando ya parecía que el empate sería definitivo una postrera falta fue colgada al área visitante y un rebote del portero israelí fue aprovechado por Ayala para marcar ante el delirio de La Romareda.






