
Así las cosas, puede que a partir de ahora F. Javier Gutiérrez sea, junto con nombres como los de Fresnadillo ('28 semanas después'), Bayona ('El orfanato') y Balagueró ('REC'), parte del grupo de nuevos realizadores que ayudarán a configurar, en un futuro cercano, la identidad de un cine español que comienza a considerar la posibilidad de dirigirse a un 'público' situado más allá de nuestras fronteras.
Por eso, no resultaría extraño que esta película, a medio camino entre el drama rural y el más puro 'thriller' de acción, sazonada con brillantes giros argumentales e interpretaciones soberbias (Víctor Clavijo vs. Eduard Fernández), le sirviese a este cineasta como carta de presentación y/o pasaporte de entrada a una Meca del cine donde sobran los medios pero menudea el ingenio.
De la película, lo dicho, porque no sería justo valorarla si no es contextualizándola en la realidad de un medio donde prima el abuso del lenguaje televisivo, y en el que apuestas como '3 días' merecen, al menos, el reconocimiento de la audiencia y un parpadeo de la crítica. Sí, seamos indulgentes con sus defectos, porque de comedia costumbrista y drama social almibarado ya tenemos los paladares llenos.








