
Desde su nacimiento, en 1974 en Alemania, los 'clicks 'de Playmobil han dado la vuelta al mundo. En España reinaron a finales de los 70 bajo la marca Famobil. En total, más de dos billones de ejemplares que han generado una legión de fanáticos, un próspero mercado de compraventa y un coleccionismo inimaginable que trasciende a sus destinatarios originales, los niños, para coronarse en el mundo adulto.
La Asociación Española de Coleccionistas de Playmobil reúne desde 2005 a 260 socios y a muchos seguidores de los muñequitos articulados. Su punto de encuentro es la Red. Foros, chats, y páginas web como www.somosclicks.org o www.playclicks.com aglutinan a treintañeros nostálgicos que echaron los dientes jugando con los 'clicks' piratas, romanos, indios, vaqueros... y a otros que se engancharon siendo ya padres. «Yo ya pasaba de los 40. Fue cuando tuve que comprarles un regalo a mis hijos que no fuera la 'playstation' ni nada electrónico», recuerda Javier Sagredo, presidente de la asociación.
Sagredo ultima detalles para una cita nada virtual. Desde hoy y hasta el domingo se rendirán a su pasión por estos hombrecillos rígidos en la V Feria Nacional de Coleccionistas de Playmobil, en la madrileña Casa de Campo. «El año pasado tuvimos colas todos los días, así que este año hemos apostado a lo grande», asegura. Unos 1.500 metros cuadrados para exponer 20 dioramas con casi todas las series de Playmobil y novedades a tono con la fecha. Para honrar el segundo centenario de la Guerra de la Independencia, los 'clicks' recrearán la carga de los mamelucos y los fusilamientos del 3 de mayo. Efeméride aparte, 50 buques y galeones escenificarán una batalla naval en 50 metros cuadrados; la Roma imperial en una extensión similar; justas medievales, el salvaje Oeste, la ciudad moderna... Habrá vendedores nacionales y otros llegados ex profeso de Alemania, con series nuevas y piezas descatalogadas.
Curas, abogados, jueces
Para sus fans, los clicks son simpáticos, inofensivos y sacan al zangolotino que todos llevamos dentro. «Tenemos socios curas, abogados, magistrados, médicos, ingenieros, economistas, hosteleros... en la Asociación somos un reflejo de la sociedad», explica el presidente de la Asociación de Coleccionistas. ¿Y qué hacen hombretones hechos y derechos jugando con muñequitos de plástico diseñados para los chiquillos? «Pues divertirnos y crear mundos», se defiende Sagredo.
«Esto lo hacemos por amor al arte», resume. La recaudación de ferias y otras exposiciones de 'clicks' organizadas hasta ahora por la Asociación Playclicks, como la más reciente en marzo en Zaragoza, se invierte en la compra de regalos para niños hospitalizados, y en breve también para los hijos de reclusas que viven con ellas en las cárceles.








