Sólo el año pasado 25.000 personas fueron sancionadas por conducir sin permiso motocicletas, automóviles, furgonetas o camiones. Se calcula que por las carreteras españolas circulan hasta 60.000 conductores sin carné y otros 3.000 a los que les ha sido retirado el permiso como consecuencia de algunas sanción. El primer infractor era 'cazado' en Algeciras (Cádiz). Se trata de un joven de 24 años, cuyas iniciales son I.V.R, que no disponía de permiso y que además iba bebido. Poco después, y en un punto cercano, los agentes detenían a otro joven de 29 años. A las ocho del mañana 'caía' el tercer infractor. En este caso en un control instalado en las inmediaciones de Sevilla. De 24 años, también superaba la tasa permitida de alcohol.
Con esta infracción, los tres conductores indocumentados inauguraban su expediente judicial en el constarán sus antecedentes penales cundo se dicte sentencia firme. Y es que en la medianoche de ayer entraba en vigor el párrafo segundo del artículo 384 del Código Penal que establece que quienes conduzcan vehículos a motor sin haber pasado por la autoescuela y haber aprobado el preceptivo examen o lo hagan tras haber perdido todos sus puntos, se enfrentan a una pena de entre tres y seis meses de cárcel, una multa de 12 a 24 meses o a trabajos en beneficio de la comunidad de un mes a noventa días.
Siete muertos
La operación salida del puente festivo prosiguió ayer en las carreteras españolas con caravanas que alcanzaron los 35 kilómetros en Madrid, atrapando a miles de conductores que se dirigían hacia el Levante. Las retenciones también fueron importantes en Barcelona, en una jornada en la que fallecieron seis personas en accidentes de tráfico, con lo que el balance provisional de muertos asciende a siete con la víctima registrada en la tarde del miércoles.
A expensas de la evolución de la siniestralidad durante este mes, abril finalizó con unas cifras de mortalidad esperanzadoras. El mes se cerró con un descenso del número de fallecidos del 22% con respecto al mismo periodo del año pasado. Una caída que viene a reafirmar los efectos persuasivos de la reforma penal en sus cinco primeros meses de vida. La Dirección General de Tráfico (DGT) espera que la siniestralidad siga por el mismo camino en el puente del Primero de Mayo, festividad en la que el año pasado morían 42 personas. Hasta última hora de ayer habían fallecido en las carreteras españolas un total de 164 personas, 45 menos que en abril del año pasado. Antes estos datos, la DGT agradeció ayer el «esfuerzo» realizado por los conductores.








