
Bastó la oposición de los cuatro representantes aeneuvistas para frenar la iniciativa, después de que un edil independiente se abstuviera y de que otro de Eusko Alkartasuna no acudiera al pleno por encontrarse de vacaciones. EA logró dos asientos en el pleno en las pasadas municipales de 2007, pero uno de sus electos renunció al cargo a final de año. La sesión se celebró sin incidentes de consideración, a pesar de que un número importante de simpatizantes de la izquierda abertzale ocupó el salón de actos.
La moción en la que se instaba a dimitir a los representantes de ANV si no condenaban a ETA se abordó en el segundo punto del orden del día. Jeltzales y socialista rehusaron defender su texto, que sí suscitó la intervención del alcalde. Lasagabaster, en un discurso muy similar a los que emplearon sus homólogos en Mondragón, Hernani y Bergara, acusó al PNV y al PSE-EE de mantener una actitud «hipócrita» y calificó de «vergonzoso» que «cualquier partido» pueda cuestionar la «calidad democrática» de la formación aeneuvista.
«Sobre la sangre»
Sus palabras encontraron respuesta en el concejal de EB, Juan Luis Merino, que anunció que apoyaría la 'moción ética'. A diferencia de la postura que adoptaron sus compañeros de partido en Mondragón y Hernani, el representante de Ezker Batua subrayó que «el fin no justifica los medios y no es posible construir el futuro de la sociedad vasca sobre la sangre». Merino insistió, en este sentido, en que la coalición que dirige Javier Madrazo apuesta por la autodeterminación, aunque «por encima de todo» defiende el derecho a la vida.
«No resultan creíbles los que claman por el pueblo vasco y a continuación callan ante ETA cuando asesina», añadió antes de reclamar a la formación de la izquierda abertzale que «plante cara» a los terroristas. En ese momento, ANV presentó, ante la sorpresa de la oposición, un texto alternativo que solicitaba el apoyo a la Declaración de los Derechos Humanos. Esta moción salió adelante con el respaldo de todos los partidos presentes en el pleno, lo que suscitó una ovación por parte del público.
Eskoriatza no fue el único municipio donde ayer se abordó la moción del PNV y PSE-EE. La formación que lidera Iñigo Urkullu presentó el mismo documento en la localidad vizcaína de Ibarrangelu, en plena reserva de Urdaibai. El texto salió adelante en este Ayuntamiento por primera vez desde que se pusiera en marcha la iniciativa, aunque no tendrá trascendencia. Recibió el apoyo de los tres ediles peneuvistas, mientras que los cuatro representantes de la plataforma Armendu se abstuvieron. El grupo municipal del PNV decidió presentar la moción porque considera que el colectivo independiente vecinal que ostenta la Alcaldía es «cercano» a la izquierda abertzale.






