Un grupo que se manifestaba contra el interrogatorio de la alcaldesa -la protesta ya había tenido su antecedente horas antes frente a la sede del PSE en San Sebastián- comenzaron a lanzar piedras contra las furgonetas de la Policía autónoma. Tras cargar los agentes contra los alborotadores, éstos se introdujeron en el casco viejo de la localidad. Mientras tanto, dos miembros de la Policía Judicial recababan en el Consistorio las actas de los plenos celebrados desde el 8 de febrero, con el fin de hacérselos llegar al juez Garzón.






