
-En 'Fama, ¿a bailar!' se ha visto a una Paula Vázquez entregada a la causa.
-Como siempre. Pero es verdad que aquí me he sentido muy bien. Llevaba tiempo buscando un espacio blanco, algo que, dentro del entretenimiento, parecía casi imposible. Es muy difícil jugar sin opinar sobre la vida privada de los participantes. Nosotros, cuando se ha creado una pareja, lo hemos comentado, pero poco más. Con 'Fama' he vuelto a creer en el entretenimiento.
-¿Y eso?
-Es que el corazón había copado la televisión, que se había olvidado del espectáculo porque todos los presupuestos se destinaban a pagar a los invitados de los programas rosa. Ahora está empezando a resurgir, hay una nueva generación de espectadores con otra mentalidad, ya no se tragan lo que le echen.
-Usted también bailó en su etapa de azafata del 'Un, dos, tres'. ¿Ha sentido nostalgia?
-Lo que sí me he dado cuenta es de lo mucho que ha cambiado el papel de la mujer en estos 17 años. Yo bailaba mal y poco, pero ensayaba mucho porque tenía muchas ganas de darlo todo para que alguien viera lo que quería proyectar.
-Ha estado involucrada en varios espacios de telerrealidad. ¿Qué futuro le augura a este género?
-Seguirán creciendo. Fuera de España este formato ha ido mejorando, mientras que aquí, desde 'Gran hermano', nos hemos quedado estancados. Ahora están los 'talent shows', que son como los hijos de los 'realities'.
-En el tiempo que ha estado ausente de la televisión ¿ha visto este medio?
-Sí y me he aburrido mucho. Hay otra manera de hacer televisión, hay que estimular otros órganos, no sólo el corazón. Me ha venido muy bien este descanso para tomar distancia y meditar sobre lo que quería hacer.
-Supongo que habrá dicho varias veces 'no'.
-Ha sido una etapa en la que he dicho muchos 'no'.
-Pues ahora debe ser la temporada de los 'sí', porque en mayo empieza con 'Fama School'.
-Sólo son cuatro especiales con chavales de 11 a 17 años. Después de 'Fama' me resulta cómodo y, además, quería estar un poco más de tiempo con el equipo.
-También tiene en la mesa 'Pekín Express' (concurso en el que se competirá por ser el primero en llegar a una meta situada a 10.000 kilómetros del punto de partida).
-Hay muchas posibilidades de que salga, pero todavía no está cerrado. Yo creo que sí, pero...
Problemas de salud
-2007 no fue lo que se dice su año.
-No. Tuve problemas de salud (operación de vesícula) y pensé en tirar la toalla, porque sólo se invertía en productos del corazón. Hay que entretener jugando limpiamente, pero no es muy digno utilizar a personas muy conocidas y convertirlas en personajes de un serial de sobremesa.
-Pero usted no es de las famosas más perseguidas.
-Ahora no, pero en algunos momentos, sí. Me gasto mucho dinero en los mejores abogados para que mi vida privada sea eso, mía.
-A sus 33 años, ¿sigue sintiendo los mismos nervios que cuando empezó?
-Son nervios distintos. No me agobio tanto y controlo más las emociones, aunque hay días... Y también me siento más segura. 'Fama' me ha dado mucha fuerza porque, por primera vez, he estado sola, sin tener al lado otro presentador. Ahora disfruto de la profesión.
-Ha hecho dos series, dos películas y cuatro cortos ¿continúa apostando por la interpretación?
-Sí, pero en España es complicado desencasillarse.






