
Esta estrella del jazz contemporáneo dirigió conjuntamente a la orquesta Jazz at Lincoln Center y al sexteto del pianista gaditano Chano Domínguez, para ofrecer la 'premiere' en EE UU de esta obra compleja y llena de matices que se decidió a crear allá por 2001, a sugerencia del director del Festival Internacional de Jazz de Vitoria, Iñaki Añúa.
Hasta ahora la obra sólo se ha interpretado completa en 2006, con ocasión del trigésimo aniversario del certamen alavés, por lo que su grabación es un acontecimiento esperado por todos los aficionados y especialistas del género. Aunque hace un tiempo se había anunciado el registro en Nueva York, finalmente será en la propia Vitoria, incorporando muchas mejoras instrumentales y las colaboraciones de Paco de Lucía y Chano Domínguez.
La obra tiene hondas raíces españolas, dentro de una concepción jazzística rigurosa y ortodoxa, tal y como hicieron con sus composiciones de inspiración española otros grandes del jazz como Miles Davis.
Marsalis dedicó unas emotivas palabras a la ciudad de Vitoria, a sus amigos alaveses, al vino de Rioja y a las comidas en El Portalón; además, quiso dar las gracias en público a Iñaki Añúa, quien se vio obligado a significar su presencia en el patio de butacas ante la ovación cerrada del público neoyorquino.
Al concierto asistieron el cónsul de España en Nueva York, el embajador ante la ONU y la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Vitoria, Maite Berrocal, quien expresó su satisfacción tanto por el anuncio de la grabación, que estará precedida por una gira mundial de Marsalis, como por el éxito de un concierto que rindió tributo a la capital vasca y a su festival de jazz.






