
El «sencillo» y «emotivo» acto estuvo marcado por las numerosas muestras de cariño que los vecinos brindaron a los familiares de las víctimas, que en algunos casos no pudieron contener algunas lágrimas por la emoción del momento. Es el caso de Mari Carmen Araolaza, viuda de Jaime Arrese, y de Mari Luz Rojo, viuda de Patxi Zabaleta. En el pórtico del Consistorio, acompañada por sus hijos Jaime y Francisco, Araolaza trataba de explicar la «emoción» que le producía el homenaje del pueblo de Elgoibar y lo «arropada» que se sentía por los vecinos.
Sin embargo, a pesar de ese manto de protección, Mari Carmen no ocultaba que los abrazos, los besos y los discursos le habían despertado «muchos recuerdos de aquellos días». «El homenaje me ha revuelto un poco por dentro», reconoció.
La viuda de Zabaleta también se mostró muy satisfecha con el «maravilloso» acontecimiento de ayer. Visiblemente orgullosa, Mari Luz Rojo recordó que su marido era una persona muy «conocida» en el municipio, un «elgoibarrés hasta la médula», y subrayó que, aunque hasta ayer no se había producido ningún homenaje «público oficial», a lo largo de estos años ha recibido «todos los días el reconocimiento del pueblo».
El «fin» del terror
El homenaje comenzó en la plaza de los Fueros con un aurresku en honor de las víctimas y con una actuación de los txistularis de la villa. A continuación, los músicos realizaron un pasillo a los allegados de los asesinados por ETA y se dirigieron hacia el parque de los Derechos Humanos, situado justo detrás del Consistorio.
Allí, junto a un retoño del Arbol de Gernika, Mari Carmen Araolaza y el alcalde de la localidad, Alfredo Etxeberria (PNV), realizaron una ofrenda floral y se guardó un minuto de silencio que concluyó con una cerrada ovación por parte de los asistentes.
Después, los familiares se trasladaron al salón de plenos del Ayuntamiento -donde los responsables municipales no permitieron el acceso a los trabajadores de los medios de comunicación no locales-. Tras leer un breve discurso, en el que mostró su convencimiento de que «pronto» se podrá ver el «fin» del terrorismo, Etxeberria descubrió el cuadro realizado por la pintora local Gemma Monreal en honor de las víctimas, y que, a partir de ahora, se exhibirá en uno de los pasillos del Ayuntamiento.
Una vez concluido el acto, Maixabel Lasa subrayó la importancia de conseguir «que todos los ayuntamientos de Euskadi» se sumen a la celebración de homenajes a víctimas de ETA como el que se celebró ayer y que tendrá continuación dentro de una semana en Zarautz. Sin embargo, reconoció que no todos los municipios «están por la labor» y, por eso, invitó a aquellos pueblos que todavía no contemplan homenajear a sus víctimas a que «se pongan las pilas».






