El presidente afgano, Hamid Karzai, llegando al desfile que ha tenido que abandonar por un ataque de los talibanes. /AP
Irán, Pakistán y la OCI condenan el atentado
El Gobierno iraní ha condenado como "acto terrorista contra la paz en Afganistán" el atentado ocurrido al comienzo de un desfile en Kabul.
"Este acto terrorista, que coincide con el 16 aniversario de la victoria del pueblo musulmán de Afganistán, sirve sin duda a los enemigos de la paz y la estabilidad en ese país", ha dicho el portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Ali Hoseini.
En un comunicado, el primer ministro de Pakistán, Yusuf Razá Guilani, ha ofrecido sus condolencias a las familias de las víctimas y ha asegurado estar "aliviado y agradecido a Alá" porque el presidente afgano, Hamid Karzai , haya salido ileso del ataque, que se han atribuido dos grupos insurgentes.
"En esta hora, apoyamos a nuestros hermanos y hermanas afganos y compartimos totalmente su resolución para derrotar al enemigo común y superar el reto del terrorismo y el extremismo", ha añadido.
La Organización de la Conferencia Islámica (OCI), integrada por 57 países, ha enviado atrevés de su secretario general, Ekmaledin Oglu, un telegrama a Karzai en el que expresa su "condena de esa acción terrorista y las condolencias por las víctimas".
Asimismo, ha reiterado el apoyo de la OCI "a los intentos del Gobierno y del pueblo de Afganistán para establecer la paz y conseguir la prosperidad en Afganistán"
El presidente afgano, Hamid Karzai, ha tenido que abandonar de forma precipitada un acto en Kabul al oír un tiroteo provocado por talibán infiltrados en la celebración, según un portavoz de los insurgentes. Fuentes oficiales han confirmado que un civil y tres atacantes han muerto.
"Teníamos a nuestra gente ahí dentro para disparar a Karzai", ha confirmado el rebelde Zabihulá Mujahid. Tres de ellos han muerto en el tiroteo que se desató mientras los otros tres han cosneguido escapar hacia un "lugar seguro". Un civil también ha fallecido en el ataque.
Otros ministros del Gobierno también han tenido que abandonar el acto que conmemoraba el 16 aniversario de la caída de Kabul a los muyahidín y que se celebraba cerca del palacio presidencial. La televisión estatal ha cortado la emisión en directo.
Minutos después de comenzar el desfile para conmemorar la victoria de los muyahidines afganos contra los ocupantes soviéticos, se oyeron unos disparos, que forzaron la retirada de Karzai y otros miembros del Gobierno presentes en el acto, según imágenes difundidas por la televisión.
Los antiguos muhayidines afganos tienen una fuerte presencia en el Parlamento y en el Gobierno de Karzai y cada año conmemoran con un desfile en Kabul su victoria contra la Unión Soviética, que invadió el país en 1979 y se retiró diez años después. En la década de 1990, los talibanes tomaron las armas contra el Gobierno de los muyahidines tras varios años de sangrienta guerra civil que enfrentó a las distintas facciones que habían luchado contra la URSS.
Karzai condena el atentado
Horas después del ataque, el presidente afgano ha condenado el acto "de terror y desorden" perpetrado por "los enemigos de Afganistán".
En una declaración televisada, Karzai ha afirmado que "los enemigos de la seguridad y el progreso han intentado interrumpir la ceremonia, y causar desorden y terror", al tiempo que ha informado de que "las fuerzas militares rodearon a los atacantes rápidamente y arrestaron a algunos de ellos" en el ataque.
En el desfile también se encontraba presente el comandante de la Fuerza Internacional de Asistencia para Afganistán (ISAF), el general estadounidense Dan McNeill, así como el embajador británico Sir Sherard Cowper-Cowles, que ha explicado que el atentado se ha registrado "al final de la salva de 21 disparos; entonces escuché una explosión y vi una nube de humo a la izquierda del desfile, y luego escuché el sonido de disparos en todas direcciones".
El presidente afgano ha sobrevivido a varios intentos de asesinato desde su llegada al poder tras la caída del régimen talibán en 2001, y su actitud moderada pero firme se ha visto minada por las críticas a su Gobierno por los altos índices de corrupción. Karzai ha ofrecido repetidas propuestas de negociación a los guerrilleros, que han rechazado estas iniciativas y han prometido derrocar al presidente y expulsar a los más de 50.000 soldados internacionales presentes en la zona.