
El clásico de esta noche (21 horas, Canal Plus) supone el descorche del último tramo liguero en el que el Athletic buscará hacerse con un hueco en Europa. Enfrente, un Real Madrid con la moral reforzada por su última victoria ante el Racing y la brecha de diez puntos que le separa del segundo clasificado (Villarreal). «Están en su mejor momento, en su pico de forma más importante», subrayó ayer Caparrós, que ha tenido que recomponer la formación titular castigada por las bajas. La ausencia de Yeste emparejará a Garmendia con Javi Martínez en la medular, que se encargarán de catalizar el fútbol del equipo, mientras que Gurpegui, el gran protagonista, formará en el centro de la zaga con Amorebieta en sustitución de los lesionados Ocio y Ustaritz.
Mensaje a Prieto y Murillo
La inclusión de Gurpegui en el 'once' inicial no es ninguna sorpresa, lo adelantó Caparrós hace una semana, pero colocarle de central es un mensaje inequívoco de que su confianza en Prieto y Murillo es nula. El preparador andaluz acude al Bernabéu con el retrovisor puesto y recuerda el choque de la primera vuelta en San Mamés, «donde hicimos un muy buen partido ante el Real Madrid» -el Athletic perdió 0-1-. «Ellos tuvieron que completar uno de sus encuentros más serios para derrotarnos». En este sentido, reiteró que su equipo acude al templo blanco con la intención de «ganar prestigio y credibilidad, tanto a nivel individual como colectivo».
El líder, por su parte, recibe a los rojiblancos con toda su artillería. Schuster ha recuperado a los 'tocados' Raúl, Guti y Torres y, además, podrá contar con Ramos, que ocupará el lateral derecho tras cumplir un partido de sanción por la acumulación de tarjetas. Las únicas ausencias de los 'blancos' -al margen de los lesionados Van Nistelrooy y Metzelder- serán las de Cannavaro, sancionado, y Salgado y Soldado, por decisión técnica. El técnico alemán alineará toda su fantasía: Robben, Sneijder, Guti, Raúl y Robinho, la 'bestia negra' del Athletic, al que ha marcado cuatro goles en siete partidos entre Liga y Copa.
Caparrós es consciente de lo difícil de la empresa, pero no renuncia a nada. «Debemos estar convencidos de que podemos sacar algo positivo. Con un alto nivel individual y colectivo, mucho desparpajo, confianza y fortuna dispondremos de nuestras opciones. Desde luego, no echaremos azúcar al Madrid; con la calidad que tienen...».








