El PNV ya se movilizó en junio de 2006 cuando Agirre fue detenido, y el entonces presidente del partido, Josu Jon Imaz, y Urkullu le acompañaron hasta la puerta del despacho en el que el juez le tomó declaración en Bilbao. A la salida, decenas de militantes nacionalistas le esperaban.
Las citaciones, aprobadas por Garzón, se hacen a petición de la defensa de Agirre, que busca que el magistrado retire la imputación de colaboración con banda armada que pesa sobre su cliente o que, al menos, cuando se cierre la investigación, el ex responsable de relaciones internacionales del PNV no forme parte de los procesados.
Agirre, en libertad bajo fianza de 12.000 euros, fue imputado a raíz de la operación que, a partir del 20 de junio de 2006, desmontó las redes que ETA tenía en España y Francia para el cobro del 'impuesto revolucionario', y que acabó con la detención de casi 20 personas en ambos países. Según las investigaciones, el sistema tenía su epicentro en el bar Faisán de Irún y estaba coordinado por el propietario del local, Joseba Elosúa. Desde allí, según las mismas fuentes, se distribuían las cartas de extorsión a los empresarios, se negociaban los pagos y se canalizaban hacia la red francesa.






