
Roberto Cearsolo. / Mitxel Atrio
La diputada vizcaína de Cultura, Josune Ariztondo, ha comparecido esta mañana en las Juntas, a petición propia, en relación con el desfalco del Museo Guggenheim. En su intervención ha revelado que Roberto Cearsolo incrementaba el importe de las operaciones de inversión de la sociedad Tenedora del Guggenheim para desviarlo a sus cuentas.
Este desvío ilícito se ha podido conocer en el marco de la investigación interna que viene desarrollando la propia pinacoteca y gracias a la documentación aportada por las entidades bancarias. Ariztondo ha anunciado, además, que la sociedad Tenedora y la sociedad inmobiliaria han acordado nuevos instrumentos de control tras la reunión mantenida esta mañana por sus consejos de administración.
En ese sentido, y según Europa Press, la diputada vizcaína anunció que se espera disponer "en un plazo no superior a dos meses" de las conclusiones del Informe Especial de Investigación encargado tras detectar estas irregularidades para llevar a cabo "una revisión exhaustiva" de la actividad completa de ambas sociedades entre 1998 y 2006, período en el que sus cuentas no fueron objeto de auditoría financiera.
Este informe, junto al que además se está efectuando desde principios de mes un proceso interno de investigación de las actividades financieras y contables de las sociedades Inmobiliaria y Tenedora durante todos sus años de actividad, incluye tareas como la identificación y localización de las cuentas bancarias y posiciones financieras en todas las entidades, así como de extractos bancarios, y el análisis y revisión de salidas de efectivo. Según explicó Ariztondo, siguiendo con la práctica iniciada respecto al año 2007, las cuentas anuales de Inmobiliaria y Tenedora se someterán "todos los años" a auditoría financiera externa.
Integración
Además, a partir del 16 de abril, la actividad de las sociedades Tenedora e Inmobiliaria se ha integrado en la operativa diaria del Departamento de Finanzas de la Fundación del Museo Guggenheim Bilbao. Este procedimiento fue aprobado formalmente en los Consejos de Administración de Inmobiliaria y Tenedora celebrados esta misma mañana. De esta manera, se aplicarán a las actividades de la Tenedora e Inmobiliaria los procedimientos que se encuentran implantados en la Fundación respecto a las operaciones de compra, gastos e inversiones, así como el procedimiento de pago y el de registro y contabilización de las mismas.
Tanto en materia de gastos como de pagos, estos procedimientos establecen la necesidad de contar con una serie de autorizaciones, dependiendo de su cuantía. "El registro contable de las operaciones se lleva a cabo por las distintas personas que forman parte del Departamento de Finanzas, distribuyendo las tareas en función de la naturaleza de las operaciones y bajo la supervisión del coordinador y el subdirector de Finanzas", manifestó la diputada.
Además, se realizan conciliaciones bancarias periódicas por personas distintas de las que tienen la capacidad para la disposición de fondos, lo que, según destacó, "reduce la posibilidad de que existan riesgos de errores o irregularidades". Ariztondo ha afirmado que, "de una manera rápida, se han adoptado en las sociedades Inmobiliaria y Tenedora una serie de medidas encaminadas a reforzar el control y evitar que irregularidades de este tipo puedan volver a producirse". Asimismo, reitera el compromiso del Museo y de las instituciones por "llegar hasta las últimas consecuencias en el esclarecimiento de los hechos".
Petición de información
Las irregularidades fueron detectadas a raíz de una petición de información cursada por el Tribunal Vasco de Cuentas Públicas a la sociedad Tenedora como parte de un proceso de fiscalización y análisis de legalidad de la operación de compra de divisas. En ausencia de Cearsolo, de baja por enfermedad, la recopilación de los datos fue encargada al subdirector del Departamento que se percató de las "serias irregularidades" en los Libros de contabilidad y en la documentación de archivo de la Tenedora.
El propio Cearsolo remitió a los responsables del museo bilbaíno una carta reconociendo haberse apropiado de diversas cantidades de la Tenedora y de la Inmobiliaria en su propio beneficio, por un importe total de 486.979 euros, y de haber manipulado y falseado la documentación contable, así como la firma de la persona autorizada ante las entidades financieras. Además hizo entrega de un cheque por un importe de 251.900 euros, comprometiéndose a reintegrar la cantidad restante en un plazo no superior a tres meses, y posteriormente remitió un segundo cheque de 36.000 euros.
Finalmente, Cearsolo fue despedido el pasado día 15 y denunciado un día después ante el Juzgado de Instrucción de Bilbao. Además, los hechos se pusieron en conocimiento del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas y se contrató la realización de un Informe Pericial externo. De esta manera, se inició "una investigación de guerra, asiento a asiento", revisando las cuentas de la Inmobiliaria y Tenedora desde 1998 hasta 2006, afirmó Ariztondo. La denuncia presentada por el Museo Guggenheim se basa en las actuaciones realizadas fundamentalmente en la sociedad Tenedora en los años 2005 y 2004, aunque la investigación sigue abierta.