El homenaje quiere ser un acto de memoria histórica que reconocerá la figura berriztarra de Pedro Garro, de 97 años, uno de los ya pocos supervivientes que combatieron en la ladera de Oiz. Debido a los achaques de su edad, un familiar subirá a Santamañesar para recibir una placa conmemorativa. En el acto también se honrará a Primo Bastida, un zaldibartarra del barrio de Aranguren que tras alistarse a los 18 años en los batallones de Eibar cayó en Irún en octubre de 1936, y a los más de 40 milicianos y gudaris que cayeron en Santamañesar.
El acto, en el que no faltará la ofrenda floral y el sonido de la txalaparta y de la trikitixa, comenzará a las once de la mañana en la cima del monte zaldibartarra. Desde la organización recordaron que a las diez de la mañana está prevista una salida colectiva desde la plaza del Ayuntamiento de Zaldibar.
Gaizka Zabarte, de Castet, destacó que el trabajo realizado por estos cuatro colectivos es el inicio de futuras colaboraciones para «profundizar en la labor de rescatar la memoria histórica de Durangaldea», una tarea pendiente y ardua que «está muy enterrada».
Los colectivos de Berriz y Durango, surgidos hace apenas un año, están tratando de «hacer una identificación de todos aquellos que murieron o desaparecieron durante la guerra a favor de la República», señaló Andoni Barreña, de Durango 1936 Kultur Elkartea. Maite Arrizabalaga, del colectivo de Berriz, insistió en la premura de recopilar testimonios puesto que «la generación protagonista del 36 y 37 se está acabando».









