Pese a la «confusión» que rodea el secuestro, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero se puso ayer en contacto con los familiares para informarles de que «lo más probable» es que el secuestro se pueda resolver «en dos días». De hecho, el gerente de la Asociación Nacional de Buques de Atuneros Congeladores y portavoz de la empresa propietaria del barco (Pevasa), José Ángel Angulo, aseguró que confía en poder mantener «conversaciones más concretas» con la banda de milicianos a lo largo de la jornada de hoy para lograr la puesta en libertad de los marineros de la embarcación, con base en el puerto vizcaíno de Bermeo. Se trata de cinco arrantzales vascos -Mikel Arana (Mondragón), Jaime Francisco Candamil Casanova (Pasaia), Gotzon Clemos (Gernika), Iñaki López y Juan Pedro Sesma (Lekeitio)-, ocho gallegos -Amadeo Álvarez (patrón), Ignacio Abal, Jesús Albar, José Manuel Baz, Ángel Fernández, Jesús Pillado, Antonio Rodríguez y Cándido Senra- y trece de origen africano.
El asalto del 'Playa de Bakio' por parte de una milicia somalí a 250 millas del país africano ha obligado a los autoridades españolas a elaborar un complejo organigrama militar y diplomático en la zona. El Ejecutivo de Rodríguez Zapatero creó ayer mismo una comisión de coordinación presidida por María Teresa Fernández de la Vega e integrada por el Jefe Mayor de la Defensa, el teniente general Félix Sanz Roldán, y los ministros de Asuntos Exteriores, Defensa y Medio Marino para «poder afrontar la situación derivada del secuestro del pesquero vasco en aguas del océano Índico», según explicaron fuentes de la Presidencia del Gobierno.
«Buscan dinero»
La vicepresidenta primera manifestaba ayer su «esperanza» de que el abordaje de la embarcación por parte de cuatro hombres armados tenga una «rápida» y «feliz solución». Tanto el Gobierno vasco como la Xunta de Galicia aceptaron ayer la invitación realizada por el Ejecutivo central de participar en la célula de seguimiento organizada para conseguir la liberación de los marineros. En este sentido, Fernández de la Vega insistió en que el Ejecutivo central trabajará «intensa» y «permanentemente» con el fin de solucionar el secuestro.
La tripulación del 'Playa de Bakio' se dirigía ayer por la tarde hacia la pequeña localidad de Gaan, situada a unos quinientos kilómetros al noroeste de Mogadiscio, según informaron ayer fuentes vinculadas a los secuestradores. Al parecer y «dependiendo del nivel de riesgo que exista», los piratas suelen llevar a sus rehenes a la zona de Puntlandia o a la de Haradhere, separadas por varios cientos de kilómetros, explicó el director del Programa de Asistencia a Navíos del Este de África, Andrew Mwangura. En el caso del pesquero vasco, los milicianos son originarios de Bareda, justo en la punta país.
Los barcos atuneros españoles disponen de tres bases en el continente africano -Isla Mae (Seyshelles), Bombasa (Kenia) y Diego Suárez (Madagascar)- para descargar las capturas recogidas en la zona de Somalia, uno de los mayores caladeros del mundo. La flota vasca, compuesta por 22 barcos, realiza la práctica totalidad de las capturas de atunes -150.000 toneladas al año- en el país africano. Se da la circunstancia de que la próxima semana, los oficiales de la embarcación con base en Bermeo iban a ser relevados en Seyshelles.
El protocolo seguido por los piratas en un secuestro como el sufrido por el 'Playa de Bakio' suele ser siempre el mismo. Mantienen la embarcación controlada en aguas próximas a la costa somalí hasta que el armador pague el rescate exigido por los secuestradores y después abandonan la zona. «Lo que buscan es dinero», resumía ayer el presidente de la Asociación Española de Titulados Náutico Pesqueros (AETINAPE), José Manuel Muñiz. Por regla general, «el proceso de negociación no suele demorarse más de dos días», precisó un experto en mediación de conflictos marítimos. Pese a los daños producidos en el puente de mando de la embarcación durante el abordaje, el atunero no presenta ningún problema de maniobrabilidad y al cierre de edición avanzaba rumbo norte a una velocidad de nueve nudos (14,4 kilómetros por hora).
La inestabilidad política existente en la zona -Somalia es un estado sin gobierno efectivo- no contribuye a clarificar las circunstancias que rodean el secuestro del atunero vasco. En un primer momento se llegó a decir que uno de los tripulantes había resultado herido, noticia desmentida poco después por el armador en una conversación mantenida con el consejero de Pesca del Ejecutivo autónomo. Tras denunciar que el «drama personal» vivido por los arrantzales era «previsible», Gonzalo Saez de Samaniego recordó que el Gobierno vasco ya había solicitado hace un par de años «el apoyo de una fragata de Defensa para garantizar la protección de los pesqueros que faenan en la zona».
«Intensas gestiones»
La Armada española envió ayer a Somalia a su «mejor y más moderno buque de guerra»; la fragata Méndez Núñez. El buque de escolta de la Marina española tuvo que abandonar el Grupo de Combate de la Marina Real británica en el Mar Rojo para poner rumbo a aguas somalíes. La fragata partió en la mañana de ayer con la previsión de llegar a su destino «entre 36 y 48 horas».
Al margen del envío de la fragata, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero inició ayer una serie de «intensas gestiones con organismos y Gobiernos internacionales». Mientras el Ministerio de Defensa contactaba con autoridades de la OTAN, responsables de Asuntos Exteriores y de Cooperación mantenían conversaciones con representantes de la Unión Europea, la Unión Africana y autoridades de Somalia para poner fin a la pesadilla que está viviendo la tripulación. Las autoridades españolas también mantuvieron ayer contactos con Francia, Reino Unido y otros países aliados con presencia militar en la zona en un intento más por facilitar la resolución del secuestro. No obstante, la comisión coordinadora tiene previsto mantener nuevas reuniones para estudiar la evolución de la situación. Los contactos se están llevando a cabo a través de la embajada de España en Kenia, con jurisdicción en Somalia, al carecer de representación diplomática en el conocido como Cuerno de África.
Pero el 'Playa de Bakio', perteneciente a la Asociación Nacional de Buques Atuneros Congeladores (ANABAC), no es la única embarcación vasca que ha sufrido un secuestro en aguas somalíes, donde se han registrado más de cuarenta abordajes en lo que llevamos de año. El atunero 'Playa de Aritzatxu' logró escapar de un grupo de milicianos que intentó secuestrarlo en alta mar. «Los piratas no consiguieron su objetivo porque la embarcación tenía más velocidad que la barcaza de los secuestradores», recordó el presidente de la Asociación Española de Titulados Náutico Pesqueros.
En este sentido, José Manuel Muñiz advirtió de que «hay que aprovechar la presencia de barcos de la OTAN en la región para proteger a los pesqueros», si bien recordó que en la mayoría de los casos las embarcaciones trabajan bajo acuerdos privados. De hecho, en España existe una segunda empresa dedicada a la captura del atún: la Organización Profesional de Grandes Atuneros Congeladores (OPAGAC).
La situación en la zona es muy inestable. Ayer mismo, un grupo de piratas disparó contra un petrolero japonés en la costa de Yemen perforando el casco del buque, mientras milicianos somalíes abordaban un barco de bandera de Emiratos Árabes que transportaba alimentos para su venta en el país africano.










