
-¿Cómo se encuentra la militancia del PSE?
-Es un poco contradictorio. Después del asesinato de Isaías Carrasco pensé que habría una reacción, no sé si desestimiento, pero si de miedo o de preocupación, pero la gente ha respondido con un coraje y una entereza tremenda. Cuando llamo a los concejales para preguntar qué tal están, son ellos los que me dan ánimos. Tantas décadas de aguantar esta situación han hecho una especie de coraza en la gente. Se me pone la carne de gallina cuando están tan convencidos de lo que hacen a pesar de la que está cayendo y de lo que por desgracia todavía está por venir.
-¿Teme que acciones como la de La Peña o la de Elgoibar se conviertan en habituales?
-Que se tome como habitual el ataque a una casa del pueblo o a un concejal, o que se pueda matar a una persona como algo del paisaje, es la mayor anormalidad que vive este país.
-¿Van a reforzar la seguridad en sus sedes?
-Sí. Pero es muy difícil proteger todas las sedes 24 horas al día.
-¿Y la protección de concejales y ex concejales?
-Los concejales siempre han estado protegidos. Sí es verdad que hemos abierto una segunda línea de seguridad con aquellos ediles que lo fueron en la anterior legislatura, que ahora no lo son y que pueden tener similitudes con el caso de Isaías Carrasco.
-¿Teme que esta campaña de ETA ahuyente a personas independientes que pudiesen estar interesadas en apoyar al PSE?
-No lo sé, pero es comprensible que en este momento le cueste colaborar a gente que en situaciones normales estaría trabajando con nosotros codo con codo.
-El presidente del PNV en Vizcaya, Andoni Ortuzar, ha señalado que ETA atenta para atacar el plan Ibarretxe.
-Ya me gustaría a mí que si tuviese un problema y me quisiesen dar una lección, lo hiciesen en cabeza ajena. ¿ETA quiere dar una lección a Ibarretxe matando socialistas? Es evidente que lo que hace ETA es tratar de dar una respuesta a su vértigo a la paz. Tratan de buscar un enemigo fuera; siempre son otros los que tienen la culpa de su falta de valentía. Ahora somos nosotros los que tenemos que aguantar esa situación, pero también somos los que acabaremos poniéndolos en su sitio.
«A hacer puñetas»
-¿Cree que saldrá adelante la moción de censura de Mondragón?
-No acabo de entender lo que sucede. Que la alcaldesa sea incapaz de condenar la muerte de un conciudadano y que los demás partidos no se pongan de acuerdo para mandarla a hacer puñetas no lo entiende nadie. Es un escenario penoso. Tengo muchas dudas de que pueda salir adelante la moción.
-¿Qué opina de las declaraciones de Javier Madrazo diciendo que no puede hacer nada para convencer a sus ediles en Mondragón?
-Quizá sería el momento de que les exija la dimisión inmediata de sus cargos y ponga a otros.
-¿Por qué cree que hay tantos recelos a una moción como la que ustedes y el PNV plantean?
-Creo que hay dos cuestiones. Hay un cierto componente de cobardía política en los concejales de EB porque entienden que eso les va a complicar la vida, les va a traer problemas, lo cual es bastante miserable porque al lado tienen a compañeros del PSE y del PP que llevamos años sufriendo esa situación. Pero lo peor es que a esa cobardía, que hasta puede ser comprensible, se une el cálculo político de las direcciones de esos partidos.






