
Faltan cuatro jornadas para dar por concluido el campeonato y la distancia de los de José Miguel Castillo respecto a los puestos de descenso es de siete puntos, por lo que todo hace indicar que la salvación está conseguida si todo transcurre con normalidad.
Un paso muy importante para lograrla se producía en esta última jornada. Todos en el club eran conscientes de ello hasta el punto de fijar el partido en Anduva a las 19,15 horas, horario poco habitual para los encuentros del filial. El Cebrereña llegaba al municipal con la intención de obtener un resultado positivo para aspirar al ascenso a Tercera División, categoría a la que perteneció en anteriores temporadas.
Sin embargo, los rojillos se impusieron a los de Ávila, segundos a ocho puntos del primer clasificado, el Aguilar, gracias al trabajo de todo el equipo y a las incorporaciones una vez más de efectivos Sub-23 fichados para el primer equipo. En este caso, los goles eran materializados por Rubén Pérez y Raúl Salcedo en dos ocasiones. Los dos contribuyeron al triunfo final.
Castillo y su grupo esperan culminar la positiva racha de las últimas jornadas en su próximo compromiso ante un contrario al que ya ha rebasado: el Peña Antonio José de Burgos. Este conjunto se sitúa por detrás de los de Miranda al contabilizar 37 puntos, uno menos que el Mirandés B.
La cita correspondiente a la jornada 31 ha quedado programada para este próximo sábado a las 17,00 horas en Pallafría.






