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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 10 febrero 2012

Sociedad

FERNANDO Y ESTHER POR FIN, PADRES
«Nos daba miedo, pero nuestro hijo es el mejor regalo»
21.04.08 -

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Fernando y Esther, una pareja vizcaína oculta bajo un nombre ficticio, se consideran un matrimonio con «suerte». Él sobrevivió a los años más duros del sida, «cuando muchos de nuestros conocidos se quedaban en la cuneta». Ahora, los dos saborean las mieles de la paternidad, un sueño convertido en realidad gracias al programa de lavado de semen de Osakidetza, al que accedieron nada más ponerse en marcha. «Nos habíamos informado antes en una clínica privada. Sabíamos de la existencia de la nueva técnica porque unos amigos con el mismo problema seguían un tratamiento de fertilidad en un servicio privado. Pero ya iban por el sexto y séptimo intento y nada», cuenta Esther.

Ella logró el embarazo con la primera inseminación. El pequeño acaba de cumplir tres meses y en ese tiempo récord ha conseguido lo que ninguna terapia: burlar al virus del sida y mirar hacia el futuro. «Nos daba mucho miedo dar el paso, pero nuestro hijo ha sido sin duda el mejor regalo. Yo siempre decía que no iba a tener hijos, pero mira», confiesa Esther.

Después de cinco años de matrimonio y tres más de noviazgo, la pareja se mostraba reacia a traer a un hijo al mundo. El «terror» a contagiarlo de sida podía más que cualquier deseo. La diabetes de Esther tampoco ayudaba a salvar las inseguridades, que guardan bajo siete llaves.

Ni siquiera la familia de ella sabe de la enfermedad de Eduardo. «Mi marido me insistió mucho. Él ha pasado momentos muy duros. Tropezó en su juventud con las drogas, pasó por Proyecto Hombre y ahora está rehabilitado. La enfermedad le recuerda todos los días el enorme error de juventud que cometió. No es justo pagar tan caro por el resto de tu vida. Aún así, él ha tenido mucha suerte». Su hijo nació fuerte y sano.
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