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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Sociedad

EL FUTURO DE LA EDUCACIÓN EN EUSKADI
La reforma de los más ortodoxos
Un grupo de militantes del euskera, alentados y apoyados por EA, ha diseñado los profundos cambios que el Gobierno pretende implantar en la enseñanza vasca sin debate político
20.04.08 -

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La reforma de los más ortodoxos
OBJETIVO. El consejero de Educación, Tontxu Campos, ha repetido en numerosas ocasiones que el sistema de modelos lingüísticos «ha fracasado». / DAVID APREA
El equipo de Tontxu Campos ha demostrado en sus tres años de gestión que desembarcó en el Departamento de Educación con el firme propósito de reformar el sistema de enseñanza vasco. Los técnicos que reclutó la consejería de EA llegaron con deberes en la cartera. Habían detectado que la escuela no lograba euskaldunizar a los alumnos, ni siquiera a los que optaban por la enseñanza íntegra en lengua vasca, y era necesario dar un golpe de timón. «El sistema de modelos lingüísticos ha fracasado», repetía Campos, a pesar de que los marcadores de la calidad de la enseñanza pintaban a favor de la comunidad vasca: el menor índice de fracaso escolar de España y el más alto en alumnos que continúan estudios postobligatorios.

El departamento lanzó entonces sus dos proyectos estrella: el currículum vasco -ya en vigor-, que establece el euskera como lengua principal en la escuela, y la reforma de los modelos lingüísticos, en la que se marca por primera vez el nivel de lengua vasca a alcanzar por los estudiantes al finalizar la ESO, un B2, similar al 'first' de inglés. Esa reforma obliga, en la práctica, a impulsar la inmersión en euskera en los colegios. Educación ya ha anunciado que hará evaluaciones y que los centros que no alcancen el listón deberán reforzar sus programas lingüísticos.

En este empeño, la consejería ha dejado de lado una condición indispensable para que las reformas educativas funcionen: el consenso con el resto de partidos políticos; una advertencia que no paran de hacerle al consejero socialistas, populares y algunos sindicatos en los últimos meses.

Pacto educativo

Desde el PSE, la parlamentaria Isabel Celaá ha reclamado en la Cámara vasca en varias ocasiones un «pacto educativo» para aprobar una nueva ley antes de iniciar cualquier reforma. El mismo proceso que se hizo en 1992 con el Acuerdo Político para el Pacto Escolar firmado por PNV, PSE y EE, después de complicadísimas negociaciones lideradas por el socialista Fernando Buesa, y que supuso la normalización de las ikastolas, hasta entonces en un limbo jurídico. La aprobación de la Ley de la Escuela Pública Vasca, con los votos de PNV, PSOE, EE, UCD y PCE, constituyó un ejemplo de pacto transversal apoyado por nacionalistas y socialistas.

Campos ha elegido el camino contrario. Ha llevado a cabo una reforma de hechos consumados. El currículum, que establece lo que debe aprender un escolar vasco hasta los 16 años, fue aprobado por decreto sin el visto bueno de PP ni PSE. Estos dos partidos también han mostrado su rechazo a la reforma de modelos que quiere llevar el consejero de Educación al Parlamento antes del verano y que para sacar adelante necesitaría el apoyo de EHAK. El titular del departamento ya ha advertido de que la mayoría simple «sirve» para aprobar una ley. El pasado viernes EHAK dio un paso adelante, se unió al tripartito en el Parlamento con el fin de reclamar la reforma de la ley que permita lograr un sistema destinado a euskaldunizar a todos los alumos.

El rechazo ha llegado a los tribunales. El PP ha presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra el currículum. El alto tribunal adelantó que sin reformar la Ley de la Escuela Pública Vasca no se pueden suprimir modelos. El PSE trasladó al Ministerio de Educación su queja de la utilización que se hace en el currículum del concepto de Euskal Herria como un ente formado por siete provincias, Navarra, las tres de la comunidad vasca, y las tres del País Vasco francés.

El impulso que quiere dar el departamento al euskera ha dado lugar a que aparezca en Euskadi el primer movimiento ciudadano en favor del castellano, la plataforma de defensa de la libertad de elección lingüística en la enseñanza. Este colectivo surgió de padres de colegios alaveses que habían suprimido el modelo A, y ahora cuenta con dos mil integrantes. La plataforma ha llevado sus quejas al Ministerio de Educación, el Ararteko, el Defensor del Pueblo, y hasta la Conferencia Episcopal.

Relación con ikastolas

Ni la falta de apoyo de las formaciones políticas, ni los recursos de los partidos contra sus normativas, ni las quejas ciudadanas, ni el varapalo sufrido en las urnas ha frenado a la consejería de EA en sus propósitos. Es más, el área de Educación ha dado un impulso a sus proyectos en los últimos meses, ante la posibilidad de que se adelanten los comicios -previstos para mayo de 2009-. Lo resume muy bien CC OO: «Está dirigiendo el rumbo de la enseñanza en el País Vasco un partido con apenas 50.000 votos, en nombre de un Gobierno que ha perdido 200.000 y dejando fuera los 400.000 del PSE y los 200.000 del PP», señala el responsable de Educación de la central, Javier Nogales. Los populares han acusado también en varias ocasiones a la consejería de que está «deslegitimada para dirigir la enseñanza en Euskadi», tras los resultados electorales. Lo cierto es que EA está ahí porque el PNV prefiere dejar la responsabilidad de la Educación en sus manos, gobierno tras gobierno, -Oliveri, luego Iztueta y después Campos-.

La reforma de la educación en Euskadi ha acabado en manos de un grupúsculo de defensores fervientes de la enseñanza en euskera. El consejero llegó al cargo y se rodeó de técnicos cercanos al partido y de algunos procedentes directamente del mundo de las ikastolas. De hecho, las primeras críticas que recibió la consejería de algunos sindicatos fueron por nombrar director de centros del departamento a Patxi Olabarria, entonces gerente de las ikastolas guipuzcoanas -y anteriormente de un centro de Partaide en Legazpi-. La sintonía entre la federación de ikastolas y Educación ha sido grande durante el mandato de Campos.

Al frente de Innovación Educativa, la Dirección de la que dependen la principales reformas en marcha, el consejero colocó a otro guipuzcoano de Legazpi, Juanjo Agirrezabala, un técnico afín a EA que saltó al Departamento desde su puesto en el 'berritzegune' de Hondarribia. Es el cerebro de la reforma lingüística. Agirrezabala defiende que los escolares vascos «deben dominar los dos idiomas» al finalizar la etapa obligatoria y que, en todo caso, «el nivel que se pida en euskera y castellano debe ser el mismo».

Este argumento es el pilar sobre el que asienta también su discurso el consejero. Desde el principio de su mandato, Campos adelantó que buscaría el «mayor consenso posible» con los partidos y los agentes sociales para la reforma educativa, pero sin renunciar a que las aspiraciones para euskera y castellano en la escuela sean iguales. Desde su punto de vista, la Ley de la Escuela Pública Vasca dice que los alumnos deben acabar dominando las dos lenguas. Una interpretación que no comparte la oposición. «Las leyes establecen que los alumnos tienen derecho a estudiar en cualquiera de las dos lenguas, no la obligación», rebate el parlamentario del PP Santiago Abascal.

Kristau Eskola

La consejería se ha apoyado en numerosos estudios del Instituto Vasco de Evaluación (IVEI) para demostrar que la escuela no aprueba los objetivos en euskera. Los informes que ha presentado el IVEI revelaban que apenas la mitad de los estudiantes del modelo D logran superar las metas que se marca Educación. El IVEI está dirigido por Josu Sierra, otro técnico de la cuerda de la consejería -formó parte, junto con Patxi Olabarria, de una candidatura de EA para las municipales en las pasadas elecciones-.

Educación mantiene también línea directa con la potente patronal de las escuelas concertadas religiosas, Kristau Eskola -que agrupa a Jesuitas, Escolapios, Claretianos, Salesianos...y un sinfín de órdenes-. Su actual responsable, el religioso guipuzcoano Aitor Bilbao, euskaldun y afín al nacionalismo, comparte el propósito del consejero de dar un impulso al euskera en la enseñanza. Los lazos entre consejería y la escuelas cristianas son fuertes. Uno de los asesores de Kristau, Abel Ariznabarreta, fue viceconsejero de Educación con la anterior titular, Anjeles Iztueta.

Kristau y las ikastolas han jugado un papel protagonista en estos últimos años. Durante la etapa de la consejera Iztueta elaboraron el currículum -un trabajo por el que les pagó el departamento más de 300.000 euros-, que Campos hizo suyo tras incorporar algunas aportaciones de la escuela pública vasca, de asociaciones de padres de familia, profesores y directores de centros. El consejero se felicita siempre en público de que el currículum es fruto del consenso de todos los agentes educativos.

Las escuelas cristianas subvencionadas se han adelantado a las reformas legales. Antes de que se apruebe la ley de los modelos lingüísticos, algunos colegios han suprimido las líneas de castellano con el argumento de que el Gobierno vasco exigirá unos niveles en euskera que sólo son posibles de lograr con sistemas de inmersión lingüística. Ikastolas y Kristau reclaman ahora al Departamento de Educación una financiación plena para poder hacer frente a los nuevos retos que marca el currículum, desde el plurilingüismo a la integración de los inmigrantes.
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