
Pastor explicó que las declaraciones de Azkarate -quien pidió al secretario general del PSE, Patxi López, que «se tranquilice» si «no desea perder» los apoyos logrados para que salga adelante la moción de censura contra la alcaldesa de Mondragón- son fruto de la «situación de angustia política y personal» de la consejera de Cultura, como consecuencia de las presuntas irregularidades en los museos Guggenheim y Balenciaga. A su juicio, las afirmaciones de la dirigente gubernamental son «una especie de amenaza y de chantaje». Han sido tan «desafortunadas», añadió, «que el propio PNV y el Gobierno vasco han tenido que salir a matizarlas», zanjó.
Por su parte, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, denunció en Vitoria que la portavoz del Ejecutivo autónomo «sirve de colchón ante la ausencia clamorosa del lehendakari» en relación con los intentos de desbancar a ANV de la Alcaldía de Mondragón. Sobre sus advertencias al PSE, el dirigente popular solicitó a Azkarate «que se tranquilice y sea un poco más prudente en sus reflexiones».
Barrio recordó a la política jeltzale que «ETA gobierna en Mondragón», por lo que «hay que dar los pasos necesarios entre todos» para cambiar esta situación.






