
Roca hizo estas declaraciones a su salida de los juzgados, donde permaneció durante algo más de dos horas y donde deberá comparecer a diario como ordenó el juez. El ex asesor de Urbanismo comparó su situación con la del «actual director de planeamiento de Marbella, que está acusado por la Fiscalía y continúa en su puesto de trabajo sin que nadie se haya rasgado las vestiduras. Incluso parece ser que la alcaldesa le ha arropado, así que no sé por qué se las van a tener que rasgar conmigo», se preguntó.
El imputado por el 'caso Malaya' confirmó que ha fijado su residencia en Marbella, lo que ha sido interpretado por sus convecinos como una «provocación». El presidente de la asociación vecinal, Alejandro Dogan, ha lamentado que Roca «se pueda pasear tranquilamente por las calles» de esta localidad. «Vuelve a gozar de su estatus, vive en una de sus casas, que está en uno de los sitios más caros de Marbella, disfrutando de una vida de lujo, que para nosotros es impensable», reprochó.
Dogan aseguró que los ciudadanos marbellíes están «indignados» por la salida de prisión de Juan Antonio Roca. «Creemos que es un insulto de la justicia al pueblo de Marbella», apuntó. También ayer, varios dirigentes locales y provinciales de Izquierda Unida se concentraron ante las puertas de la finca La Caridad, una de las propiedades de Roca, para «pedir que nos devuelvan lo que es nuestro».
El Ayuntamiento de Marbella, por su parte, apelará ante la Audiencia Provincial de Málaga la decisión del juez instructor de permitir la puesta en libertad del ex asesor urbanístico tras fijar una fianza de un millón de euros. Roca explicó que esta cantidad fue conseguida únicamente gracias a las aportaciones de una veintena de amigos y familiares.








