
SUS DATOS
Lo cierto es que en los últimos años, Romario ha destacado más por ser como el Guadiana, con continuas despedidas y reapariciones, que por sus hazañas fútbolísticas, pese a que tuvo tiempo de alargar su carrera deportiva hasta alcanzar los 1000 goles marcados. Fue el 20 de mayo de 2007, y desde entonces, apenas volvió a jugar. Como él mismo recordaba «no he pisado un campo desde noviembre del pasado año, he engordado tres o cuatro kilos desde entonces y a esta edad es difícil volver a ponerse en forma», reconoció Romario. De todos modos, el delantero brasileño no pareció muy preocupado por su despedida del fútbol, ya que admitió estar feliz «porque no tendré que volver a entrenar, o viajar, o estar en hoteles con los equipos».
Ahora, Romario sólo desea jugar un partido más, el de su despedida en Maracaná, en el que vestirá la camiseta del Vasco da Gama, Flamengo y Fluminense. En todo caso, será uno más en la lista de partidos de homenaje y despedida que ha jugado el ex del Barcelona y Valencia, entre otros muchos clubes. Ya en noviembre de 2004, Romario disputó en Los Ángeles un partido de despedida entre la selección de Brasil campeona del Mundial de 1994 y la selección mexicana.
Lo cierto es que desde que en 2001 recaló en el Fluminense, el que fuera uno de los mejores delanteros del mundo fue perdiendo protagonismo futbolístico y acumulando presencia más por sus escándalos fuera de los campos y sus actos de indisciplina. Aún y todo, en 2005, y con 39 años, tuvo tiempo de dar una nueva muestra de su clase al ser el máximo goleador del campeonato brasileño. Pero después, un escándalo de dopaje en 2007-dio positivo de finasterida y después fue absuelto- le alejaron de los terrenos de juego.
Polémico y díscolo, nadie le puede negar la clase a Romario, que con 1002 goles solo ha sido superado por Pelé, con 1.282. El fútbol, seguro, le echará de menos.






