Embarazada de siete meses y con gesto serio, Chacón protagonizó el acto castrense en el patio del Ministerio de Defensa, acompañada por su antecesor y hoy portavoz parlamentario del PSOE, José Antonio Alonso, y en un segundo plano por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad), general Félix Sanz y toda la cúpula militar, así como el director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Sáiz. La nueva titular del departamento recibió honores de ordenanza y pasó revista a una compañía mixta, de los tres ejércitos, formada para la celebración, a la que asistieron los presidentes del Congreso y el Senado, José Bono y Javier Rojo; una amplia representación del Gobierno encabezada por la vicepresidenta Fernández de la Vega, y varios ex responsables de la cartera, como Narcís Serra, Julián García Vargas o Gustavo Suárez Pertierra.
«Que una mujer asuma la tarea de dirigir el Ministerio de Defensa es una prueba de la integración e identificación entre la sociedad y las Fuerzas Armadas», afirmó la nueva ministra en el acto, seguido con gran expectación por los trabajadores del ministerio, asomados a las ventanas del edificio.
Tributo a los fallecidos
Las primeras palabras de Carme Chacón fueron para recordar a los militares que defienden la paz y la legalidad en el mundo, y especialmente a quienes han perdido la vida en el desempeño de su labor. La nueva responsable de las Fuerzas Armadas españolas saludó personalmente a familiares de militares fallecidos al término de la ceremonia, que siguieron desde un lugar destacado y a la que también asistieron los allegados de la ministra -sus padres, una abuela, la hermana y tres sobrinos-, dirigentes socialistas como José Blanco o Pedro Zerolo, el escritor Juan José Millás, el líder de UGT, Cándido Méndez; y la actriz Cayetana Guillén.
La ministra explicó que la defensa de España «mejora por la inteligencia y valor de las mujeres, que se suma a la inteligencia y valor de los hombres». Por eso, prometió que durante su mandato fomentará la «incorporación y promoción» del personal femenino. Se comprometió además a tener unas Fuerzas Armadas «bien preparadas para cumplir su función constitucional» y unos ejércitos modernos con una dotación adecuada, así como a generar el mayor grado de acuerdo social y parlamentario en torno a la política de defensa y a desarrollar la Ley de Carrera Militar.
Chacón se dedicó a disipar las dudas sobre su idoneidad y a ensalzar el trabajo de los militares dentro y fuera de España. Asume esta responsabilidad, dijo, «movida por el profundo amor a nuestra España unida y diversa, a la paz y a la libertad, un sentimiento que me acompaña desde que tengo uso de razón». Asimismo, aseguró que su «reto» es seguir la labor de José Antonio Alonso, de quien destacó su «trabajo, discreción y eficacia».
Tras ordenar al capitán la posición de firmes, y antes de trasladarse al su despacho para recibir la cartera de manos de Alonso, Carme Chacón cerró su discurso con dos discretos vivas a España y al Rey, que la tropa secundó con energía.







