
A juicio de Muñoz, la resolución judicial viene a dar la razón a los vecinos, que «estuvimos peleando durante mucho tiempo. Cinco años antes de que sucediera esta tragedia, ya considerábamos urgente acometer esta mejora», recordó. «La zona ya había sido escenario de varios atropellos muy graves, pero nada se hizo», insistió. «Lo que sucede es que, en este país, un político nunca dimite, nunca asume su responsabilidad por equivocadas que hayan sido sus decisiones», se quejó.
Desde la asociación de vecinos también quisieron transmitir su «solidaridad» y mostrar su apoyo «incondicional» a la familia. «Aquellos días de enero marcaron a todo el barrio. Tenemos nítidamente grabado el recuerdo de las manifestaciones y de todo lo que sucedió», manifestó otro de los portavoces del colectivo ciudadano. «Por respeto no quiero hablar más», añadió.
Silencio institucional
Durante el juicio, el abogado de los padres aseguró que «los representantes de la Administración tienen posiblemente tanta culpa como el conductor». Además quiso precisar que esta concurrencia de responsabilidad con las instituciones -a las que «la vía penal no ha permitido juzgar porque está vedada la imputación de sus representantes», se quejó-, no exculpaba un ápice al acusado.
La Diputación, que ostentaba la titularidad de la carretera y que ha sido el principal blanco de las críticas, evitó ayer entrar a valorar un fallo que le reprocha la «insuficiente» y «confusa señalización» de la vía. «Ese tema está zanjado, no hablaremos ni de la sentencia ni de nada más», dijo uno de sus responsables. El entonces titular de la cartera de Obras Públicas y también ex delegado del Ayuntamiento de Bilbao en el consejo de distrito, Eusebio Melero, no desempeña ya ningún cargo foral. No así Ibone Bengoetxea. La que fuera concejal de Circulación del Consistorio sigue siendo edil y, además, ejerce de portavoz municipal del PNV. La Administración local tampoco quiso ayer pronunciarse.










