Este servicio, junto a la llamada en espera y otros similares fueron ofrecidos de forma gratuita por la operadora al empezar a instalar en 2001 sus teléfonos 'domo', que supusieron toda una innovación respecto a los clásicos al incluir una pequeña pantalla. En la actualidad, seis millones de sus clientes tienen este tipo de aparatos, si bien sólo un tercio de ellos no tienen contratado la línea ADSL de conexión a Internet o una tarifa plana de voz, las dos modalidades que permitirán ahorrarse el nuevo sobrecoste. Se trata, a priori, de una cantidad mínima por abonado, pero que multiplicada por los dos millones que se prevé resulten afectados supondrá unos ingresos extra de 12 millones de euros por año.
En cumplimiento de la normativa vigente, Telefónica ya ha iniciado los avisos pertinentes a sus clientes (con, al menos, un mes de antelación a la entrada en vigor de la medida), donde justifica el citado recargo en que el sistema de identificación consume recursos técnicos. No obstante, desde la Federación de Consumidores en Acción (FACUA) se sostiene que detrás de dicha subida habría un alza encubierta del 3,6% en la cuota de abono mensual (ahora fijada en 16,21 euros), a sumar al incremento oficial del 2% que entró en vigor en enero. La operadora niega tal extremo y aduce que quien se quiera dar de baja en el citado servicio puede hacerlo llamando al 1004.
Por otro lado, la Justicia ha corregido una resolución del Ministerio de Industria y reconocido el derecho de un abonado de Telefónica a ser indemnizado porque le cambiaron el número sin su permiso, lo que «vulneró sus derechos como subasignario» del mismo. Por un error, la compañía dio de baja al usuario, al que más tarde asignó otro número. El afectado reclama 973 euros de compensación.






