
Más de dos mil personas han secundado esta mañana en Vitoria la manifestación "Por la libertad sindical. Erazorik ez (Agresiones no)", que ha discurrido en silencio desde El Corte Inglés hasta Ajuria Enea.
A la cabeza de la manifestación se han situado el secretario general adjunto de ELA, Adolfo Muñoz, en sustitución de José Elorrieta, que está convaleciente, así como los secretarios generales de CCOO, Josu Onaindi, de LAB, Rafa Díez, y de UGT-Euskadi, Dámaso Casado.
En la manifestación, que ha transcurrido sin incidentes, se podían leer pegatinas con mensajes como: "¿a tí te gusta trabajar los festivos? A mi tampoco".
Manifiesto conjunto
La marcha duró unos 20 minutos para llegar hasta las inmediaciones de Ajuria Enea donde se leyó un manifiesto, conjunto firmado por los cuatro sindicatos, en el que se denunciaba que se "prueba la alianza de hierro entre la administración y los poderes económicos". Además, alertan de que "pretenden usar las normas de la libertad de la competencia como herramientas de control de la actividad sindical".
El objetivo de la marcha era protestar por la investigación que ha abierto el Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia a las centrales sindicales para determinar posibles pactos para evitar la apertura de grandes superficies comerciales los domingos y festivos.
Adolfo Muñoz (ELA) ha acusado al Gobierno vasco de estar detrás de esta postura y ha explicado que "lo que hemos hecho los sindicatos ha sido defender que los trabajadores del comercio no trabajen los festivos y domingos".
Muñoz ha considerado "absolutamente inaceptable" que se "ataque" a los sindicatos de la forma "tan violenta" como lo está haciendo el TVDC y ha opinado que detrás de este ataque hay una defensa de las grandes superficies.
"Se trata de una medida contra la libertad sindical y que pone en cuestión el marco propio de negociación colectiva y detrás de esta decisión están intereses económicos de gran dimensión que quieren imponer un modelo neoliberal de consumo", ha denunciado.
Josu Onaindi (CCOO) ha reclamado "libertad para poder trabajar sindicalmente sin que ningún gobierno ni ninguna institución coarte el libre trabajo sindical".
Dámaso Casado (UGT) ha denunciado que se investigue a los sindicatos "por haber conseguido mejorar la condición de vida de los trabajadores" y ha acusado al Gobierno vasco de incumplir "su deber de defender los intereses de todos los ciudadanos y trabajadores".
Además, los sindicatos niegan las acusaciones que hace este servicio y rechazan aportar ningún documento. Aunque por esta negativa del deber de colaboración cse les puede imponer una multa de12.000 euros por día que pasa una vez agotado el plazo para entregar la documentación.
Adolfo Muñoz, secretario general adjunto de ELA, cree que "ante estas hostilidades, este expediente debe ser archivado".






