Debido a la curiosa necesidad del cicloturista de subir cuestas cada vez más empinadas, cada vez son necesarios desarrollos más cortos. Esta tendencia tiene una trayectoria contrastable si observamos que en los últimos 30 años el plato pequeño estándar de las bielas de cualquier bici ha ido disminuyendo. Pasó de 46 a 42 y ahora se utiliza el estándar de 39 dientes. Pero, al parecer, no era suficiente. Los cicloturistas, empeñados subir alzadas con cuanta más dificultd mejor, tenían que tomar una decisión: cambiar al triple plato -caro y con un incremento significativo de peso- o aumentar los dientes de los piñones hasta el 28, posibilidad que también iba acompañada de inconvenientes.
En eso, nacieron las bielas compact: un método más ligero que cualquier otro, que no pierde la progresividad de los piñones (puede seguir con una corona 11-23), e incluso estéticamente es más discreto que los otros sistemas.
Hoy viernes, ante la 'emboscada' que la organización ha preparado para los ciclistas en el repecho del 29% en Aia, no nos sorprendamos de ver cómo bastantes ciclistas optan por el novedoso método. La razón fundamental para evitar usar el sistema tradicional es que aunque el corredor profesional pueda subir con un desarrollo normal, éste intenso esfuerzo a tan baja cadencia de pedaleo, genera una fatiga casi irrecuperable.
Así, veremos como los que lleven compact suben sentados y a una cadencia más elevada comparados con los que opten por el desarrollo tradicional. Ante el muro de Aia, el uso de las bielas compact será la decisión más acertada y un elemento de ventaja si atendemos a los grandes resultados que obtienen los que las usan cuando es realmente necesario.







