
El encuentro de la dirección de EA con los responsables de Petronor se produce en un momento muy delicado debido a que la refinería está pendiente de recibir dos importantes permisos del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco, dirigido por Larrañaga. El primero de ellos, sobre el que debe tomarse una decisión antes del 30 de abril, es la denominada Autorización Ambiental Integrada (AAI), necesaria para que las instalaciones existentes sigan funcionando. El segundo es para un nuevo proyecto, la planta de coque, que ha suscitado un fuerte rechazo social en Muskiz, hasta el punto de que se ha creado una plataforma vecinal anticoque. La inversión que requiere asciende a 750 millones.
Polémica
La agrupación de EA en el Ayuntamiento -que gobierna en coalición con el PSE-EE- logró aprobar once alegaciones al expediente de Autorización Ambiental Integrada en las que se pedía que, si no se subsanaban las irregularidades detectadas, se «procediera a la progresiva puesta de sus instalaciones en situación de fuera de servicio». Aunque después el propio alcalde aclaró que no estaba solicitando el cierre de la refinería, Ziarreta ha querido despejar dudas con una muestra inequívoca de apoyo a Petronor, que emplea a más de 2.000 personas. Por eso se organizó la visita a la planta en compañía de Larrañaga.
La coordinadora anticoque, que ayer se concentró delante de Petronor, ha censurado que la consejera de Medio Ambiente haya formado parte de esta delegación ya que ocupa un cargo institucional en el Gobierno vasco y es quien debe pronunciarse sobre las autorizaciones solicitadas por la compañía. En este sentido, el presidente de EA aseguró que la decisión se adoptará según criterios técnicos y que «todas las empresas, sin excepción, deben ajustar su actividad a lo que establece la normativa medioambiental». «Resulta imprescindible que el desarrollo industrial se concilie con el respeto al entorno físico y a la salud de las personas».
Por parte de la empresa se explicó que la visita ha permitido ofrecer a los representantes de EA información general «in situ» de la situación de la compañía «tanto en materia de calidad de las instalaciones de refino como de gestión medioambiental». El encuentro, señaló en un comunicado, también ha servido para «desarrollar los razonamientos que llevan a Petronor a apostar por el nuevo proyecto» de la planta de coque -a la que denominan unidad de reducción de fuel-oil-.






