
LOS RESULTADOS
El consejero Joseba Azkarraga presentó ayer la evaluación del servicio de mediación penal que avala estos resultados. El estudio sale a la luz nueve meses después de que el sistema se haya implantado en Barakaldo y tras medio año de funcionamiento en Vitoria. «Se trata de unas iniciativas novedosas y pioneras a nivel estatal», aseguró Azkarraga, porque «junto a la de Barcelona, son las únicas impulsadas por la Administración en todo el Estado». Con ellas, Euskadi pretende «situarse en la órbita de los países avanzados en Europa en la consecución de una justicia restaurativa».
El Departamento de Justicia está hasta tal punto satisfecho que plantea «seguir consolidando y extendiendo» el sistema en otros juzgados vascos. Sin embargo, se trata de un mecanismo que no está regulado en las leyes procesales penales, por lo que Azkarraga pidió al Ministerio de Justicia, competente en este asunto, «regular este mecanismo de resolución de conflictos».
Cooperación con jueces
De momento, el sistema se basa en la cooperación con los órganos judiciales y los fiscales. Cuando un juez se encuentra con una falta o delito susceptibles de mediación, pone en marcha el mecanismo. Por lo general, se trata de faltas y delitos de escasa gravedad en los que existe un vínculo -familiar, laboral, vecinal...- entre víctima e infractor. Además, sólo se da este mecanismo de resolución cuando el acusado reconoce los hechos.
En esos casos, se envían cartas a las dos partes ofreciendo el servicio y mediadores contratados por el Gobierno vasco se reúnen por separado con víctima e infractor con vistas a una cita en común para tratar de resolver sus diferencias. Con el mediador de testigo, se trata de que ambos lleguen a un acuerdo para reparar el daño y recomponer las relaciones de cara al futuro. Sin embargo, esto no implica que el delincuente quede libre de pena en el juzgado, aunque sí es posible que el arrepentimiento y la reparación del daño sean contemplados por el juez como circunstancias atenuantes.
En Barakaldo, los juzgados han derivado 67 casos a este civilizado servicio de resolución de conflictos. De ellos, 49 se han cerrado ya, y 29 mediaciones acabaron en acuerdo. Por su parte, en Vitoria llegaron 47 expedientes, de los que sólo se han cerrado 14. Sin embargo, la inmensa mayoría, 12, han tenido final feliz. Así, en el 65% de los asuntos cerrados se ha conseguido llegar a un acuerdo.






