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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Jueves, 24 abril 2014

Sociedad

MIEMBRO DEL CONSEJO VASCO DE LA CULTURA
Andoni Unzalu: «Es preciso un modelo lingüístico más flexible en la educación vasca»
Unzalu defiende la necesidad de «buscar pactos para que euskaldunes y castellanoparlantes puedan convivir»

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Andoni Unzalu: «Es preciso un modelo lingüístico más flexible en la educación vasca»
EUSKALTZALE. Unzalu lamenta «el alto grado de desafecto» hacia la lengua vasca. / JULIO CALLEJA
El euskaltzale y miembro del Consejo Vasco de la Cultura Andoni Unzalu alerta sobre el peligro de enfrentamiento al que parece abocar la actual política lingüística a euskaldunes y castellanoparlantes. «Debemos buscar una solución consensuada en la sociedad antes de que surja un enfrentamiento virulento debido a la imposición normativa de un único modelo lingüístico», advierte Unzalu. El presidente de la fundación Aurten Bai dará esta tarde una conferencia sobre 'Libertad lingüística y fomento del euskera' a las 19.30 horas en el salón de actos de las Juntas Generales de Vizcaya, en Bilbao.

-¿A qué problemas se enfrenta hoy la libertad lingüística en Euskadi?

-Hoy existen grandes dificultades para plantear la libertad lingüística como un derecho más, al mismo nivel que la libertad de expresión o el derecho al trabajo. Esto está motivado por la existencia de una serie de tópicos sobre el euskera que al parecer son indiscutibles y que imposibilitan un debate razonado. Las afirmaciones del tipo 'debemos salvar el euskera' o 'todos tenemos el deber moral de hacer un esfuerzo' tienen una carga ideológica tremenda por parte del nacionalismo. Resulta imprescindible plantearse la libertad lingüística como un derecho a disponer de una opción personal ajena a cualquier adscripción ideológica.

-El marco normativo es claro, en Euskadi coexisten dos lenguas oficiales. ¿Cómo es posible la convivencia en este ámbito?

-Debemos buscar los pactos mínimos necesarios para que los intereses de los euskaldunes y los de quienes son castellanoparlantes puedan convivir. La realidad lingüística es realmente compleja y cambiante. Por eso no se puede hacer una norma única, porque eso sí crea tensiones insoportables. Tenemos que aceptar que haya gente que hable euskera, otra que no hable y otra que hable según cuándo, cómo y con quién.

-Colectivos de padres han comenzado a reclamar el derecho a que sus hijos se escolaricen en su lengua materna, el castellano. ¿Se debe garantizar esta opción?

-El derecho a la enseñanza en la lengua materna es un mito utilizado desde los años 50. Esto era muy reivindicado durante la dictadura cuando los vascoparlantes no teníamos ningún derecho. En el momento en el que llega la democracia y los estatutos de autonomía, las políticas lingüísticas cambian radicalmente y niegan ese supuesto derecho de la enseñanza en lengua materna. Ahora lo que se pretende es que quienes no son vascoparlantes sean escolarizados en euskera, que no es su lengua materna, lo cual es una contradicción con las reivindicaciones anteriores. Pero mucho más importante que esto es la libertad de los padres para decidir la lengua que más le guste.

-¿Y qué modelo respondería a ese derecho?

-Debemos llegar a un modelo mucho menos rígido que el actual. Los modelos A, B y D se pusieron en marcha con una inexperiencia absoluta. Han cumplido en parte su papel y han creado también muchos problemas. A estas alturas debemos impulsar un sistema mucho más flexible, en el que los diferentes colegios se adecuen de forma mucho más real a las preferencias lingüísticas del colectivo al que sirven. No tiene por qué ser el mismo sistema en Amorebieta que en Oiartzun o en Carranza. Habría que dar mayor autonomía a los centros y los consejos escolares a la hora de definir, ofertar y adecuar los modelos.

-¿Con una mayor autonomía no sería más fácil la utilización política del idioma?

-Lo que hay que definir primero es que el objetivo del sistema de enseñanza es formar. Eso no hay que olvidarlo. El objetivo no es enseñar euskera o castellano, sino formar a los alumnos. Los idiomas son elementos instrumentales en ese camino, pero en ese sentido sí creo que hay que despolitizar el problema lingüístico.

-¿Qué responsabilidad tiene el sistema educativo en esa ruptura entre euskaldunes y castellanoparlantes?

-Hemos olvidado que la enseñanza da conocimiento, pero no lealtad hacia el euskera. Los euskaldunes y sobre todo los euskatzales nos hemos dado cuenta muy tarde de que para la supervivencia del idioma es mucho más importante la lealtad de los propios hablantes que el simple conocimiento de la lengua. Radicar una política lingüística en la imposición normativa provoca que la gente aprenda euskera a disgusto. Y un idioma que se aprende así se olvida muy pronto porque no se siente como propio. Debido a esto tenemos actualmente unos resultados de aprendizaje del euskera muy malos comparados con otros idiomas.

Oferta poco atractiva

-Entonces, ésa sería una de las causas de la preocupante desafección respecto al euskera.

-Claro. Si el idioma sólo tiene un valor instrumental, es imposible que la gente termine hablándolo bien, porque a la misma velocidad que lo aprende lo olvida. El grado de desafecto hacia el euskera es muy alto y la principal responsabilidad la tenemos los euskaldunes. No hemos sido capaces de realizar una oferta atractiva para que la gente hable euskera, ni de ofrecer el idioma como un elemento social de todos los ciudadanos.

-¿Y no resulta contradictorio que sea la misma Administración la que, por ejemplo, obligue a los alumnos del modelo D a realizar los exámenes del Informe PISA en castellano cuando su deber es ayudar a la difusión del euskera?

-Eso no tiene ni pies ni cabeza. Si una persona que ha aprendido en euskera hace el examen en otro idioma, es un fraude. Cuando yo fui a la escuela no sabía castellano. Si a mí en aquella época me hacen el examen en castellano no lo apruebo, porque la lengua en la que puedes ofrecer buenos resultados es aquella en la que has aprendido los contendidos. Si te hacen las preguntas en un idioma diferente no entiendes los conceptos. Éste es un ejemplo claro de que el sistema está fracasando.
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