
«La demarcación propuesta a esta singular obra de ingeniería viene justificada por la necesidad de preservar de otras utilidades no compatibles con ella, un entorno visual y de uso vinculado al funcionamiento de la pasarela», según se recoge en la resolución dictada por la Vicencosejería de Cultura, Juventud y Deportes. El puente ondarrés es una obra construida según los planos del ingeniero José González de Langarica, aprobados por la Comisión Provincial de la Diputación en 1925.
El Ayuntamiento justificó entonces la necesidad de su colocación «por la importancia que en la vida moderna se concede a las playas. En aquel tiempo, las del Cantábrico estaban de moda y Ondarroa contaba con una numerosa colonia de veraneantes y una población vinculada a la pesca que empezaba tímidamente a disfrutar de unos arenales que tenían accesos muy precarios», según un estudio realizado por el investigador local, Salbador Ariztondo.
Garita de madera
El proyecto ejecutado por una empresa de Deusto culminó con la construcción de una pasarela de 23 toneladas de acero, hierro fundido y madera que se sustenta en dos pilas de hormigón de forma circular recubiertas de piedra labraba. El original se remataba con una baranda de hierro fundido ensamblada con piezas globulares que no se han conservado, al igual que la caseta que se encontraba al final de las escaleras de acceso por la Alameda.
La garita de madera servía para alojar a la persona encargada de las maniobras del puente y del cobro del pontazgo, derechos que se pagaban para poder cruzarlo. «A finales de la década de los ochenta, ya en desuso, fue quemada». Las remodelaciones llevadas a cabo hasta ahora han incluido la eliminación del sistema eléctrico que permitía la apertura y el cierre del puente. Hoy en día, esa maniobra, que tenía un tiempo de duración de dos minutos, sólo puede hacerse de forma manual. La construcción de la pasarela de Calatrava también obligó a la sustitución del voladizo por una escalera fija.
A pesar de tratarse de un caso único en el España, y uno de los pocos de sus características que se conservan en el continente, el puente más antiguo de Ondarroa ha estado bastante descuidado por las instituciones. De hecho, durante los últimos años las peticiones de restauración realizadas tanto por vecinos como por colectivos vinculados a la historia de la localidad han caído en saco roto.









