
A pesar de estar más que curtido a sus 39 años, Titín reconoció sentirse «desilusionado». Por el qué y por el cómo. Sobre lo primero dijo que «cuando lo has tenido en la mano y pierdes, duele más». Sobre lo segundo, se lamentó de que «la clave ha sido el material, ya que ha habido una diferencia tremenda entre el suyo y el nuestro».
No escatimó palabras a la hora de criticar el material de sus rivales: «Con su pelota no había manera de hacer un tanto. Era muy botona, no tenía nada. Aimar se ha limitado a entrar de bote y de esa forma no te dejan jugar. Te limitas a ver pasar la pelota y no puedes cambiar el ritmo, porque cuando entraba de aire no hacía daño», observó. En contraposición, Titín vio que su pelota era «totalmente diferente, con ella tenías opción de entrar y hacer daño». Concluyó este asunto confesándose «desesperado» por el juego que provocaba el material de la pareja de rojo, y lanzando su sentencia: «Sus pelotas no tenían condiciones para sacarlas ni en este frontón ni en una final».
Un pelotari tan ambicioso como ha demostrado ser siempre Titín III no puede quedarse impasible tras dejar pasar la oportunidad de calarse una 'txapela'. El riojano confesaba que tanto él como Laskurain estaban «fastidiados, porque lo importante inicialmente es llegar a la final, pero después es ganarla. Hemos hecho un gran campeonato y hemos estado con posibilidades hasta el último momento». Por último, se refirió a su compañero, del que dijo que «si juega así, tendrá más oportunidades», e hizo referencia al futuro: «Si tenemos juego y la empresa lo considera oportuno, el año que viene jugaré el Parejas, que es lo que más me gusta».
«No he gozado»
Fue una tarde dura para Aritz Laskurain en el Ogueta. «Aimar ha atacado mucho atrás y al final el cansancio me ha pasado factura», reconoció el joven zaguero. Ese cansancio le hizo fallar «en el último tercio, especialmente con la pelota de ellos, que era botona y ligera», y le hizo sufrir calambres al final del partido. Eso sí, reseñó que más que las piernas «duele el corazón» tras la derrota en su primera final.
Autocrítico, Laskurain admitió que «podía haber jugado bastante mejor, no he gozado de derecha y no he marcado diferencias». El zaguero de Soraluce, que se estrenaba en esta competición y ha llegado a la final, hacía balance de este estreno con mezcla de sensaciones: «Ha sido una pena perder, porque inicialmente, cuando me seleccionaron me sentí feliz. Luego quieres jugar las semifinales, luego la final, y luego ganarla. Cada día quieres más». Para ello prometió «seguir trabajando».






