
La escuela de negocios, que se asentará en los campus de Bilbao y San Sebastián, nace con un objetivo ambicioso: entrar en los próximos diez años en el exclusivo ránking de las mejores business schools europeas. A su favor, DBS cuenta con la 'marca Deusto', un sello de garantía acuñado por la trayectoria centenaria de la universidad y su sólido prestigio en la formación de directivos. «No partimos de cero. Por las aulas de esta universidad han pasado los mejores ejecutivos del país en los últimos 100 años», recordó el director de DBS, Ramón O'Callaghan. El presidente del consejo de administración de la escuela es un antiguo alumno de La Comercial, Alfredo Sáenz, vicepresidente segundo y consejero delegado del Grupo Santander.
O'Callaghan, actual vicerrector del Área de Estudios Empresariales y con una larga y prestigiosa trayectoria en el ámbito de la docencia empresarial y de gestión, ha sido el encargado de poner en marcha el proyecto, que ocupa un papel destacado en el Plan Estratégico Deusto 2010. A su vez, DBS nace enmarcada en la filosofía global de Innobasque, la agencia que impulsa la «segunda gran transformación económica» en Euskadi. «El País Vasco pretende ser un referente en innovación en los próximos diez años en Europa. DBS quiere ser un actor clave en ese proceso de auténtica revolución social y formar el capital humano necesario para hacerlo posible», asegura su responsable.
Así, la escuela aportará «nuevas herramientas» que permitirán a los directivos abordar los desafíos del mercado empresarial en un contexto «cada vez más globalizado». Su cartera de productos formativos, dirigida a ejecutivos y compañías que «buscan la innovación y la excelencia», incluirá másters en administración de negocios (MBA), másters en recursos humanos, programas abiertos y 'a la medida' de las necesidades de las empresas. La duración oscilará entre las 400 horas de un generalista MBA o las 10 de un programa temático. El equipo de profesores incorporará docentes e investigadores «de primer nivel», con experiencia internacional, tanto permanentes como visitantes de universidades extranjeras.
La DBS quiere cubrir el vacío existente en Euskadi en 'executive education' y formar a una nueva generación de directivos con las más avanzadas tendencias en gestión y dirección de empresas. Hasta ahora, los ejecutivos interesados en ampliar sus competencias profesionales o mejorar su capacidad emprendedora acudían a las prestigiosas escuelas de negocios existentes en Madrid y Barcelona: IESE, vinculado con la Universidad de Navarra; ESADE o el Instituto de empresa (IE), tres entidades situadas entre las diez mejores business schools europeas. «Nuestra intención es ser alternativa a estos grandes centros aunque, en el caso de ESADE, también vamos a colaborar en la impartición de programas», dice O'Callaghan.
Diferenciación
Uno de sus principales retos de partida será la diferenciación de sus competidores más cercanos a través de la especialización temática. DBS quiere ser líder en programas de gestión de la innovación, servicios financieros y responsabilidad social. Pretende estar «enraizada en su entorno» pero, a su vez, aspira a convertirse en referencia fuera de nuestras fronteras. «Es obvio que DBS deberá estar atenta a las necesidades empresariales del País Vasco, pero con una perspectiva internacional». De hecho, sus responsables están tejiendo una sólida red de alianzas con otras escuelas de negocios y universidades extranjeras - como Oxford, Georgetown o Insead, entre muchas otras- que se plasmará en la impartición de programas conjuntos o incluso dobles titulaciones.
Sirva como ejemplo el máster en innovación que la DBS lanzará a partir de enero. Un programa en alianza con VTT, un centro puntero en investigación de Finlandia, que combina módulos intensivos en Bilbao, Florencia, Helsinki, San Petersburgo, Cambridge y San Sebastián. Con un coste de 30.000 euros, será uno de los programas más caros que ofertará la escuela.






