
El equipo de gobierno -EA y PSE- baraja habilitar el futuro equipamiento cultural junto al paseo costero de Itsaslur, que discurre sobre el trazado de un antiguo ferrocarril minero. En la zona aguantan en pie dos deteriorados hornos de calcinación, restos de un antiguo lavadero e innumerables huellas de otras estructuras concebidas al abrigo de la extracción del hierro. El Consistorio pretende restaurar los monumentos para garantizar su conservación y poder concretar mediante paneles cuál fue su uso.
El espacio al aire libre se completará con un ambicioso museo que, además de cuadros y fotografías, incorporará las últimas tecnologías informáticas y virtuales. Recreará con espectaculares maquetas y proyecciones cómo fue la zona durante la época dorada de la minería. «Queremos que la gente oiga, vea e incluso pueda tocar lo que hubo una vez. Algo similar a lo que existe en el centro de interpretación del parque nacional de Timanfaya, en Lanzarote», aclara el concejal de Urbanismo, Fernando Martín.
Local de hostelería
El aula cultural podría incluso reproducir a escala el cargadero de mineral de Kobaron. La centenaria estructura, ideada por la compañía Mac Lennan para estibar directamente el hierro en los barcos, desapareció el pasado día 11 bajo las aguas del Cantábrico tras el azote del último temporal. El Ayuntamiento de Muskiz ha encargado un estudio geotécnico para conocer la estabilidad del acantilado sobre el que se asentaba y si es factible su reconstrucción, pero la operación se antoja «compleja» y «muy costosa». «Parece más lógico recrearlo. Sería más barato, sencillo y accesible», asegura Martín.
El ambicioso proyecto municipal, en cualquier caso, no quedará ahí. El Consistorio pretende explicar en el futuro centro de interpretación no sólo la tradición minera, sino también la relación de Muskiz con el mar y los hitos más destacados de la cultura local. El proyecto, que incluye la puesta en marcha de algún local de hostelería, se llevará a cabo durante la presente legislatura.










