Además de la posición de los trenes, el GPS recoge la velocidad de cada uno de ellos, lo que ofrece una información muy valiosa para rentabilizar la explotación del servicio. El sistema está en la actualidad en fase de pruebas.
De forma paralela, Feve ultima la incorporación de un sistema de custodia del tráfico que, por el momento, es exclusivo de la alta velocidad, en concreto de la línea del AVE entre Madrid y Barcelona. El equipo se llama Da Vinci y permite reunir en un único puesto de mando el control de diferentes centros de una zona geográfica.
Por ejemplo, Bilbao podría asumir el mando de las líneas de largo recorrido hasta Oviedo, al hacerse con el control de las centrales de Santander y El Berrón en Asturias. Asimismo, estas dos estaciones podrían hacer lo propio y llevar a distancia las riendas de La Concordia en caso de necesidad. Feve trabaja en este proyecto con Adif, gestor de infraestructuras de Renfe.











