
En cuanto al precio, cada caso es diferente. Según explican desde el Colegio de Abogados de Bilbao, además del tiempo que dure el proceso, el coste irá en concordancia con el grado de beneficio que pueda obtener el propietario con la vivienda. Es decir, no es lo mismo si el piso está ubicado en la Gran Vía, en pleno centro de la ciudad, que en un barrio más alejado; como tampoco lo es el hecho de que tenga cien metros cuadrados o sesenta de superficie.
Para empezar, el precio tanto por su venta como por un alquiler serían mucho más altos en las primeras hipótesis. Pese a que las costas dependen de varios factores, lo que sí es cierto es que suelen resultar bastante elevadas. «Pueden llegar a los 3.000 euros perfectamente», apuntan desde el colegio de letrados. Al propietario no le queda otro remedio que abonarlas para recuperar lo que es suyo.








