
LOS DATOS
Iniciada la misa mayor del día, el pórtico de la parroquia comenzó a reunir a cientos de personas que esperaban presenciar lo más cerca posible esta tradición local, o que buscaban hacerse con algún billete o moneda de los que iban a ser arrojadas desde la balconada del templo religioso.
Cuarenta minutos antes, los alrededores estaban prácticamente abarrotados. La espera, con frío y nieve, se hacía larga, pero nadie abandonaba el lugar. A las 13.10 horas, autoridades religiosas y municipales aparecieron en la blasonada balconada y los más jóvenes comenzaron a tomar las posiciones para hacerse con los preciados billetes, de 5, 10 y 20 euros, que iban cayendo desde lo alto.
Durante cerca de quince minutos la nieve dejaba paso al dinero y a los caramelos. Fueron un total de 915 euros venidos de las arcas municipales, y 30 kilogramos de caramelos. Aparte de lo que pudo salir de los bolsillos particulares de cuantos pudieron tomar parte en el reparto.
El pórtico se convirtió, entonces, en un improvisado y nada sangriento campo de batalla para cuantos querían recaudar algún dinero para sus caprichos. También fueron muchos los que sólo miraban y no menos los que se quedaban sorprendidos con esta tradición local. Terminada la lluvia, comenzaban los recuentos, y las quejas por los ya habituales golpes y empujones. Algunos, también, empezaban a remover la nieve que aún continuaba en los jardines, por si allí se hubiera podido quedar escondida alguna de las muchas monedas arrojadas. Es la tradición.
Satisfechos unos, insatisfechos otros, y sorprendidos la mayoría, la cita para todos se trasladaba a la plaza Conde de Torremúzquiz. Allí, la Banda Municipal de Música ofreció el primer concierto de la temporada. Haciendo frente al frío y a los efectos de la nieve, interpretaron un programa que se inició con el pasodoble taurino Sebastián Castela, obra del director de la agrupación local, Luis María Monge.
Todo un broche de oro para una Semana Santa que volvió a reunir en Ezcaray a miles de visitantes, a pesar de la lluvia, la nieve y las bajas temperaturas que se tuvieron que soportar.






