En la protesta, bautizada como el nombre de 'NATO Game Over', y convocada al cumplirse el quinto aniversario de la guerra de Irak, participó cerca un millar de jóvenes antimilitaristas de 17 países europeos, entre los que se encontraba una decena de activistas procedentes de Bilbao, Valencia, Albacete, Sevilla y Elche. Los manifestantes trataban de acceder a las instalaciones militares cuando apareció la Policía belga.
Según Antonio Criado, secretario del grupo Movimientos Sociales y Globalización, «un grupo de agentes soltó una manada de perros por un lado, para evitar que saliéramos corriendo, mientras que otros policías nos cercaron por el otro». Los antidisturbios utilizaron cañones de agua para frenar a los participantes en la protesta. Al menos una persona tuvo que ser trasladada a un hospital, con heridas de consideración, tras caer sobre un alambre de espinas, según informó una portavoz de la Policía, quien agregó que los arrestados comparecieron «rápidamente» ante el tribunal.
Los dos bilbaínos, y los demás detenidos, fueron introducidos en autobuses y trasladados a dependencias policiales, donde les identificaron y les hicieron fotografias. Con posteriordad, la Policía belga les puso en libertad.








