La estación de servicio, que contará con una tienda y una pequeña cafetería, se ubicará en una parcela de 3.700 metros cuadrados de terreno, en la zona industrial, junto a la plataforma logística de las compañías de transporte Azkar y DHL. El acceso rodado se realizará a través de la carretera de salida de la terminal.
El equipamiento comenzará a funcionar entre la primavera y el verano de 2009, según las previsiones de Aena. El cronograma más probable habla de unos tres o cuatro meses para resolver el concurso público. Una vez adjudicado el servicio, la firma responsable tiene un plazo de entre 4 y 12 meses para presentar un proyecto de edificación y otro medio año para ejecutarlo.
La construcción de este equipamiento beneficiará sobre todo a los conductores que alquilan coches en las cuatro empresas que se dedican a este negocio en Loiu. «Actualmente, las personas que devuelven un turismo arrendado tienen la gasolinera más cercana en el barrio de Artebakarra, en Derio, a más de tres kilómetros de aquí. También hay otra en el Alto de Enekuri, si vienes desde Bilbao, pero muchos piden un servicio más cercano para no arriesgarse a pagar las penalizaciones que están estipuladas en el contrato por no entregar el depósito lleno», afirma un empleado de una de estas compañías.
Con la entrada en funcionamiento de la nueva instalación, Aena se asegurará importantes ingresos, ya que la empresa pública es la propietaria del suelo y permitirá su explotación en régimen de concesión administrativa. A cambio de prestar el terreno, recibirá de la adjudicataria una cantidad fija mensual no inferior a 1.500 euros durante el primer año. A esta cifra hay que sumar un canon de un euro por cada 100 litros de combustible vendidos. Además, la sociedad que gestiona los aeropuertos españoles se quedará, al menos, con un 15% de la facturación que obtenga la compañía petrolera en todos los artículos adquiridos en la tienda y en la cafetería.
En el pliego de condiciones, la empresa pública especifica que la firma que vaya a explotar la instalación deberá fijar «unos precios de los productos y servicios que sean competitivos con los de las estaciones de servicio de la zona». Asimismo, el proceso de concurrencia pública obliga a la adjudicataria a implantar un complejo sistema de facturación compatible con Aena y un terminal de venta al público que admita una amplia gama de tarjetas de crédito para que turistas de todo el mundo puedan efectuar el pago sin problemas.
Medidas de seguridad
La compañía que resulte adjudicataria de la gasolinera deberá tener especial celo con la seguridad del recinto. De hecho, la sociedad que gestiona los aeropuertos españoles forzará a que el proyecto de construcción esté supervisado por un ingeniero aeronáutico. «Entre otros parámetros, se comprobarán la estanqueidad de depósitos, fugas y pérdidas en tuberías y mangueras, medidores de caudal de suministro, así como también se prestará especial atención a todas las medidas de protección medio ambiental», destaca el pliego de condiciones.
En principio, Aena no ha fijado una hora límite de cierre. La gasolinera podrá permanecer abierta las 24 horas del día, si así lo desea la firma explotadora.








