Con una antigüedad media de 23 años, esas instalaciones generan entre el 25% y el 30% de la energía eléctrica que se consume en el país. La más antigua de todas es la de Santa María de Garoña, que inició su actividad hace ya 37años.
Al margen de la planta ubicada en la valle burgalés de Tobalina, el parque nuclear español se completa con la central de Almaraz -situada en Cáceres con dos reactores, que datan de 1980 y 1983-; Ascó, que posee en Tarragona otras dos unidades construidas en 1982 y 1985; la valenciana Cofrentes, de 1984; Vandellós dos, que arrancó en 1987, y Trillo. Esta última, situada en Guadalajara, es la más 'joven' de España. Inició su actividad productiva también en el año 1987.






