
LAS FRASES
La moción definitiva, que partía de una propuesta de Ezker Batua y que fue enmendada en tres ocasiones, fue pactada por los grupos nacionalistas que forman el Gabinete Agirre -PNV, EA y Aralar-, los socialistas y EB. ANV, en cambio, no la suscribió, pero al final votó a favor de la iniciativa.
Sólo el PP quedó fuera del consenso. Su portavoz, Santiago Abascal, explicó que su grupo no comparte el rechazo a la energía nuclear. El político popular recordó que la decisión de cerrar la planta no es competencia ni de la Diputación ni de las Juntas, «por lo que estas mociones «no llevan a ningún sitio».
El acuerdo último de las Juntas fue un texto que combinó dos puntos de la enmienda del PNV, otros tres de la socialista y uno más de la inicial de EB. El debate sirvió, asimismo, para poner de relieve las diferentes opiniones, y matices de los grupos, aunque en todos existiera un común denominador, el cese de la actividad de Garoña.
El compromiso electoral asumido por el PSOE hace cuatro años de avanzar en el cierre de las centrales nucleares de primera generación fue uno de los ejes del debate de las Juntas. Al no haber abordado la pasada legislatura el desmantelamiento de Garoña, los portavoces de varios partidos cuestionaron la credibilidad de los socialistas, algo que los miembros de ese grupo rechazaron de manera rotunda.
«No hemos cambiado. Seguimos apostando por la sustitución de la energía nuclear. Ya cerramos Zorita, pero clausurar una central nuclear no es un juego», insistió su representante, Cristina González. «Habrá cierre de Garoña, pero vayamos preparando alternativas y resolviendo qué hacer con los residuos», recalcó.
En esa línea, el PSE incorporó a la moción la necesidad de que el Gobierno vasco y la Diputación elaboren un plan energético para Álava, que defina los tipos de energía necesarios para ello y los posibles emplazamientos de las nuevas instalaciones. «De esa forma, la provincia podrá ser un espacio no nuclear», dice la declaración consensuada.
«Más contundentes»
EB, EA y ANV eran partidarios de dar pasos «más contundentes» en el rechazo de Garoña, como reclamó Nerea Gálvez. Al final, asumieron el compromiso pactado para volver a exigir la clausura de la planta y el rechazo explícito a la posibilidad de una prórroga.
Al término del pleno, Alberto Frías, del colectivo ecologista Eguzki y portavoz de la plataforma 'Álava sin Garoña', se felicitó por el pronunciamiento de las Juntas, aunque lamentó que se volvieran a quedar «en el terreno de mociones anteriores, sin dar un paso más».
En el transcurso de la sesión, el portavoz de ANV, Aitor Bezares, fue expulsado de la Cámara por mostrar desde la tribuna un cartel en favor del diálogo. Pocos minutos antes, durante la lectura de una declaración de condena por el asesinato del ex concejal del PSE Isaías Carrasco y de la celebración de un minuto de silencio en su memoria, los cuatro junteros abertzales permanecieron fuera del salón.






