
El acto sirvió de despedida a Fernando Ballestero, que deja el puesto de embajador español ante la OCDE después de cuatro años al frente de la delegación, durante los cuales tuvo que coordinar en 2007 la presidencia de la reunión ministerial anual. Los expertos de la organización se encuentran en plena fase de elaboración del próximo informe monográfico sobre España, que será publicado a finales de octubre. Gurría adelantó algunas líneas generales:
MARGEN PRESUPUESTARIO
«Un país tan bancarizado y conectado a la economía mundial como España no tiene ningún antídoto especial» contra la crisis de los créditos inmobiliarios de alto riesgo, advierte de entrada Angel Gurría. «En el mundo hay una turbulencia tremenda, que también se va a de jar sentir en España, como le va a afectar a todos», señala. Pero posee «condiciones con las que llegó a esta situación que son más favorables que muchos de los vecinos. Tiene más margen que otros porque, por ejemplo, como presenta cuentas públicas saneadas por haber sido muy ejemplar en materia fiscal puede pensar en un plan anticíclico», apunta. «Pero con el menor crecimiento, se va a producir un recorte del actual superávit porque habrá menos ingresos fiscales», matiza.
SERIEDAD FINANCIERA
Gurría subraya la capacidad de resistencia al impacto de las 'hipotecas basura' gracias a la «prudencia y la profesionalidad» del comportamiento bancario. «'Chapeau' para el sistema financiero español, que entre la competencia y la seriedad de las autoridades reguladoras parecería que le ha ido mejor que a otras economías», exclama. «Me atengo a los resultados. No parece haber habido ese fenómeno de diseminación del riesgo porque la banca española lo ha hecho muy bien, pues ha mantenido la vinculación de los préstamos a sus cuentas», constata.
ATERRIZAJE INMOBILIARIO
«El boom inmobiliario está pasando a un aterrizaje mucho más suave que en otras latitudes porque no ha resultado ser una burbuja especulativa». No obstante, la ralentización en la construcción «se irá sintiendo» durante un período prolongado en toda la economía porque «el crecimiento español de los últimos años dependió en buena medida del sector inmobiliario. Por tanto, hay que subrayar la necesidad de buscar fuentes de crecimiento y mejora de la productividad distintas. Los motores de las infraestructuras y la vivienda ahora serán menos importantes y habrá que moverse más hacia elementos de mayor valor añadido».
REFORMA LABORAL
«Se ha trabajado en la reforma del sistema de educación superior y en la reforma del sistema de pensiones. Se ha hecho un gran avance en investigación y desarrollo, donde cambiar de modelo cuesta una generación. Lo que estamos confirmando es que, en general, se ha avanzado en competitividad y educación, pero no tanto en los mercados laborales, porque políticamente es más complicado y lleva más tiempo generar el necesario consenso. Pero hay que hacerlo». En este sentido, la reforma del mercado laboral es «siempre un elemento importante» para que en condiciones de bajo crecimiento económico los empresarios «asuman el riesgo» de crear puestos de trabajo.
PARO INMIGRANTE
«Como España ha tenido un gran número de inmigrantes en trabajos como la construcción, las cifras de caída del empleo en los últimos meses se reflejarán en los inmigrantes en mayor medida. La demanda va a disminuir» en gremios donde la mano de obra extranjera es mayoritaria. «En España el problema del idioma es menos relevante, dado que un gran porcentaje de la emigración que recibe procede de los países latinoamericanos. Otros elementos facilitadores de la integración son que, en muchos casos, tienen la misma religión y los mismos valores», concluye el informe.






