
DEPORTIVO 1 - REAL MADRID 0
En una de las peores primeras partes que se recuerdan, lenta y aburrida hasta la desesperación, ambos equipos se conformaron con el empate sin goles y los blancos acabaron pagándolo. El Madrid, caminando, tocando en horizontal, sin ninguna profundidad, y sin carácter, fue incapaz de crear peligro ante la ordenada defensa del Deportivo, que ha mejorado con cinco atrás y no pasó ningún apuro ante el líder.
El Madrid no puso a prueba a Aouate ni una sola vez en un encuentro horrendo en el que los blancos ejercieron un dominio insulso. El Deportivo se encontraba cómodo así, aguantando, y de vez en cuando se despertaba con los intentos de desborde de Lafita ante Torres.
Un gol sin peligro
No fue necesario que el 'Dépor' crease peligro para adelantarse. Le bastó con una internada de Lafita, que volvió a jugársela a Torres, para poner un centro en el área que acabó con Pepe enviando el balón a la red de Casillas. Una acción de mala suerte para el central brasileño, aunque merecida para el Madrid, que estuvo jugando con fuego durante casi una hora frente al Deportivo. Los gallegos apenas volvieron a acercarse a Casillas.
Siguió en su línea el Madrid durante un largo tiempo. Sólo se encendió un poco cuando salieron Robinho, Higuaín y, más tarde Baptista, para quemar todos los recursos de ataque que quedaban en el limitado banquillo visitante. Con tanto afán ofensivo, aunque irreal, Schuster llegó a colocar a Diarra como lateral izquierdo en lugar de Heinze, pero los blancos, incapaces de crear una jugada no previsible, no mejoraron. Al menos, Sneijder se atrevió a disparar, fuera, en el minuto 80. Las prisas le entraron al Madrid demasiado tarde, y el 'Dépor' no cometió ningún error atrás.






