
En el plazo de 15 meses, los convoyes de Cercanías y mercancías dejarán de salir a la superficie. No irán soterrados. Su recorrido será idéntico al actual, pero una estructura formada por muros de hormigón armado y unas pantallas les hará invisibles a los ojos de los viandantes que circulan por la dársena de Portu o la Avenida de Altos Hornos. Ello permitirá, de hecho, prolongar el bulevar de esta última travesía hacia Lutxana.
Ría 2000 también acordó ayer adjudicar por 308.000 euros a Dair Ingenieros la asistencia técnica para las obras de urbanización de la futura plaza Pormetxeta, un proyecto emblemático que incluye una torre en forma de grúa. La ambiciosa operación pronto se sacará a concurso público.
Derribo de la estación
La guinda del pastel para Barakaldo la puso la aprobación de un convenio a tres bandas. Se trata de un acuerdo entre la sociedad pública, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) y el Ayuntamiento para construir una nueva estación de Cercanías en el ámbito de Desierto. «Tendrá una caja de cristal de entrada y estará elevada para acercar Urban al centro», avanzan los firmantes del documento. A su vez, el Consistorio ha decidido suprimir del catálogo de edificios de interés cultural el antiguo edificio de la terminal. Es el paso previo a su desaparición.









