Con la OPEP cerrada en banda a abrir el grifo de la producción, y la demanda de países como China o India desbocada, el miedo se ha instalado en los mercados. A esto se suma un dólar muy flojo y sin visos de recobrar el aliento, así como una gran cantidad de petrodólares en busca de inversiones alternativas a la divisa estadounidense.
El derrumbe del dólar continuó imparable y el euro llegó a romper por momentos la barrera de los 1,56 dólares.






