Ya sabemos que en campaña se exageran los logros y se disimulan los problemas; se enfatizan los derechos y se olvidan los deberes; y se maximizan las oportunidades y se minimizan los peligros. Pero, desde ese lugar común a las declaraciones efectuadas por Solbes el pasado martes y por Vegara ayer, hay un trecho que ni la mesura aconseja, ni la decencia permite, sobrepasar. El IPC de febrero se nos va al 4,4% y el diferencial con Europa se enquista en 1,2 puntos. Vegara le echa la culpa al petróleo. ¿Desconocía la evolución de sus precios hasta el lunes?, ¿Lo compran más barato los demás?
Los españoles le hemos encargado al PSOE que lidere el país a lo largo de los próximos cuatro años en los que las cosas de la economía van a ir bastante peor de lo que han ido en el primer mandato de Zapatero. Por eso, por el bien de todos, necesitamos soluciones y no disculpas; información veraz y no disimulos; soluciones y no vaguedades. Conclusión: necesitamos exactamente lo contrario de lo que está haciendo el Gobierno. Y lleva cinco días






