Los visitantes sólo podrán acceder al vestíbulo de la cavidad, que permanece cerrada al público desde noviembre de 2006, para observar las excavaciones que se desarrollan, desde una plataforma giratoria. A continuación, se dirigirán a la ermita adyacente, cedida por el Obispado, que se utilizará como centro de interpretación. En este lugar se ha habilitado una pantalla estereoscópica para visualizar las imágenes.
Las entradas
La incursión virtual incluirá «un paseo desde la escalinata de acceso a la cueva hasta alcanzar la sala de pinturas y grabados magdalenienses», explicaron fuentes del Departamento de Cultura. El Ejecutivo foral aprobó a principios de año el precio de las entradas, que en el caso de los adultos será de cinco euros.
Los grupos formados por un mínimo de diez personas y un máximo de veinte deberán abonar tres euros por cada uno de sus miembros. Los pases para jóvenes de hasta 26 años, jubilados mayores de 65 años y colectivos de escolares costarán dos euros. Los menores de seis años entrarán gratis.
«Estamos estudiando la posibilidad de realizar, además, una jornada de puertas abiertas para los vecinos de la zona», señalaron fuentes de la Diputación. Desde su descubrimiento en 1916, el yacimiento arqueológico de Santimamiñe soportó la visita de un millón de personas, aproximadamente. El acto de inauguración de mañana contará con la presencia,entre otros, del diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, y la diputada de Cultura, Josune Ariztondo.










