
El fuerte oleaje no permitía anoche conocer con seguridad si el mercante ha perdido los 54.000 litros de gasóleo y las 2,6 toneladas de aceite que llevaba en sus tanques de combustible. No obstante, Salvamento Marítimo precisó que varios de sus técnicos habían accedido por la mañana al carguero y constataron que el carburante que el 'Maro' transportaba para sus máquinas «no permanecía ya en los tanques del buque». Este organismo especula con la posibilidad de que al tratarse de gasóleo, un elemento muy volátil en comparación con otros combustibles, «las malas condiciones de la mar hayan podido facilitar su dispersión en las batientes, ya que en las inspecciones realizadas no se han observado restos de carburante en la zona». En cuanto el temporal lo permita, los expertos realizarán una nueva evaluación de la situación del buque naufragado.
El 'Maro', de 96 metros de eslora y bandera de La Antigua y Barbuda, encalló la noche del pasado jueves cuando se dirigía en lastre desde Baiona hacia Pasaia para cargar productos siderúrgicos. La Capitanía Marítima de la localidad guipuzcoana ha abierto una investigación para determinar las circunstancias en las que se produjo el embarrancamiento.
Según las primeras pesquisas, todo a apunta que en el siniestro confluyeron, por un lado, un fallo técnico y, por otro, un error humano. El buque navegaba con el piloto automático y, a la vista de lo ocurrido, sin ninguna persona en el puente de mando. De lo contrario, nadie se explica como el mercante pudo aproximarse tanto a la costa sin que el capitán ni ninguno de los oficiales se diese cuenta de ello. Habrían tenido suficiente tiempo para poner los hechos en conocimiento de Salvamento.
No sólo no se dio esta circunstancia, sino que la tripulación tampoco llegó a anclar el buque. En este sentido, las fuentes consultadas precisaron que, dado el buen estado de la mar la noche en la que ocurrió el percance, hubiese impedido al 'Maro' llegar hasta las rocas.









