Las empleadas que ayer por la tarde permanecían en el peaje no tenían ganas de hablar. Con la tristeza dibujada en el rostro, remitían a los periodistas a la información que facilitara Bidelan, la empresa pública que también gestiona la autopista A-8 en Guipúzcoa. «Estamos muy tristes después de lo que nos han hecho», señaló.
Carrasco había comenzado a trabajar en 2004 en esta compañía, dependiente de la Diputación de Guipúzcoa. Durante su época de concejal socialista, se vio obligado a acudir a su puesto acompañado del escolta, que se quedaba fuera de la cabina.
Un portavoz de la empresa señaló que Bidelan «condena, como no puede ser de otra forma, el asesinato de un compañero». A su vez, la representación sindical de esta compañía exigió a ETA que «abandone de una vez la estrategia de las armas porque sólo sirve para generar odio y crispación».
En una nota de prensa, los compañeros de Carrasco condenaron el atentado que causó la muerte del ex concejal y expresaron su solidaridad con su familia y con el Partido Socialista. «Es hora de que se acabe con esta espiral que siega vidas, en este caso la de nuestro compañero Isaías», indicó la representación sindical, que además anunció que participará en la concentración que ELA ha convocado en la plaza del Ayuntamiento de Mondragón para el próximo lunes a las 10.00 horas.






