Vargas subrayó que no hay discrepancias dentro de la comunidad científica sobre este tema. «Sabemos que hay algunas personas que discrepan con esta conclusión, pero la Organización Mundial de la Salud, la Sociedad de Ingenieros, la Unión Europea, los comités nacionales Todos coinciden en señalar que no hay motivos para cambiar los niveles de exposición a los campos electromagnéticos».
Asistencia numerosa
Por su parte, Adrián Nogales, ingeniero responsable del área de telecomunicaciones de la federación Española de Municipios y Provincias, aseguró que la propuesta de algunas asociaciones de alejar las antenas del centro de las ciudades «no tiene sentido, sanitariamente hablando, porque cuanto más lejos del teléfono o de usuario esté la antena, habrá que emitir a mayor potencia». Estos expertos tuvieron que responder a más de 30 preguntas que formularon numerosos vecinos durante la charla. El concejal de Urbanismo, Joseba Arregi, adelantó que el grupo de trabajo sobre antenas de telefonía volverá a llevar a cabo otra reunión este mismo mes.








